En una operación desarrollada de manera simultánea en los municipios de Chaparral y Coyaima, las autoridades capturaron en flagrancia a siete personas y decomisaron maquinaria empleada para la extracción ilegal de oro, actividad que, según las investigaciones, estaría financiando al GAO-r FARC Bloque Occidental Comandante Isaías Pardo, a través de la estructura Ismael Ruiz.
El resultado más importante de la ofensiva militar se registró en la vereda El Queso, en Chaparral, donde tropas de la Sexta Brigada localizaron un complejo de explotación minera ilegal equipado con una retroexcavadora, un motor de combustión, una clasificadora metálica, 200 metros de manguera de succión y 100 galones de ACPM utilizados para la extracción del mineral.
En el lugar fueron capturadas cuatro personas, quienes presuntamente participaban en las labores de explotación ilícita. De acuerdo con el Ejército, la maquinaria y los equipos incautados están avaluados en cerca de 462 millones de pesos y tenían la capacidad de producir aproximadamente 3.000 gramos de oro al mes, material cuyo valor comercial supera los 1.653 millones de pesos.
La segunda operación fue ejecutada en el municipio de Coyaima, donde soldados del Batallón de Infantería Liviana N.° 17 General Domingo Caicedo, en coordinación con la Policía Nacional y funcionarios de Cortolima, sorprendieron a tres hombres mientras adelantaban actividades de minería ilegal.
Durante este procedimiento fueron incautados un motor, una clasificadora y 20 metros de manguera, equipos con los que, según las autoridades, se extraían cerca de 100 gramos de oro mensuales, equivalentes a un valor aproximado de 45 millones de pesos en el mercado.
La Sexta Brigada del Ejército Nacional aseguró que estas acciones representan un fuerte impacto contra las finanzas del GAO-r FARC Bloque Occidental Comandante Isaías Pardo, organización señalada de obtener recursos mediante la explotación ilegal de minerales para sostener sus actividades criminales en el sur del departamento.
Las autoridades destacaron que este tipo de operaciones no solo debilitan la capacidad económica de los grupos armados organizados, sino que también reducen su margen de acción en la región.
Los siete capturados, junto con toda la maquinaria y los elementos incautados, fueron puestos a disposición de la autoridad competente para responder por el presunto delito de explotación ilícita de yacimientos mineros.
Además del componente judicial, el Ejército resaltó el impacto ambiental de la operación, al recordar que la minería ilegal provoca graves daños sobre los ecosistemas, entre ellos la destrucción de la cobertura vegetal, la alteración del suelo y la contaminación de quebradas y ríos por el uso de combustibles y otros elementos contaminantes.
Finalmente, la institución reafirmó que continuará desarrollando operaciones ofensivas en diferentes zonas del Tolima para combatir la minería ilegal, proteger los recursos naturales y afectar las fuentes de financiación de las organizaciones criminales que delinquen en el departamento.
