Ante el preocupante avance del brote de fiebre amarilla en el Tolima, la gobernadora Adriana Magali Matiz anunció este viernes la declaratoria de calamidad pública en el departamento, una medida que busca agilizar recursos y acciones para contener la emergencia sanitaria.
Durante una rueda de prensa, Matiz presentó un balance alarmante: desde septiembre de 2024 se han reportado 55 casos confirmados de fiebre amarilla, con 22 fallecidos, de los cuales 16 han muerto en lo corrido de 2025. “La magnitud de lo que ha venido sucediendo es seria. Solo entre el 6 de enero y el 10 de abril de este año se han reportado 42 casos, lo que evidencia un crecimiento rápido y preocupante del brote”, señaló.
La declaración de calamidad pública permitirá a la administración departamental movilizar recursos, contratar personal médico de forma urgente, y reforzar las jornadas de vacunación en los municipios más afectados.
Además, se confirmó la detección de seis casos en primates no humanos en zonas selváticas de Cunday, Purificación, Chaparral y Ataco, lo que evidencia la circulación activa del virus en el ecosistema natural del departamento y eleva el riesgo de transmisión a humanos.
El brote tiene actualmente tres focos geográficos principales:
Oriente y suroriente: Cunday, Prado, Purificación, Villarrica y Dolores.
Zona sur: Chaparral y Ataco.
Cordillera oriental: áreas rurales con presencia de primates infectados.
“Gracias a Dios, seis de los casos sospechosos han salido negativos, pero no podemos bajar la guardia”, expresó la mandataria, quien reiteró el llamado urgente a toda la población de zonas de riesgo para que se vacunen.
La Gobernación ha fortalecido los cercos epidemiológicos, desplegado brigadas médicas y lanzado campañas educativas para contener la propagación del virus. La vacunación sigue siendo la herramienta más efectiva para prevenir nuevos contagios y muertes.