La tensión crece en el sector educativo. El magisterio del Tolima confirmó su participación activa en el paro nacional de 24 horas convocado para el próximo 30 de octubre, en una jornada que promete paralizar buena parte del sistema educativo público del país.
El cese de actividades, respaldado por las principales organizaciones sindicales docentes, busca exigir soluciones urgentes a la crisis del sistema de salud del magisterio y reclamar mayor financiación para la educación pública, dos reclamos que, según los maestros, han sido ignorados por el Gobierno Nacional.
“El modelo actual de atención médica del magisterio está colapsado. No hay especialistas, las citas se demoran meses, los medicamentos no llegan y la Fiduprevisora se lava las manos”, denunció un vocero sindical, quien advirtió que la situación se ha vuelto insostenible en varias regiones del país.
El secretario de Educación del Tolima, Andrés Bedoya, confirmó que los maestros contarán con los permisos y garantías necesarias para ejercer su derecho a la protesta. Sin embargo, reconoció que la jornada podría afectar parcialmente las clases, justo en el tramo final del calendario académico.
“El paro se da en un momento sensible: estamos en cierre de año, aplicando la estrategia de promoción automática en primaria y preparando evaluaciones finales. Pero entendemos que el reclamo de los docentes es legítimo”, explicó el funcionario.
A pesar del anuncio, Bedoya destacó que más de 126.000 estudiantes del departamento ya retornaron a las aulas tras la semana de receso y que los programas de alimentación y transporte escolar continúan operando con normalidad.
No obstante, el anuncio del paro genera preocupación entre padres de familia y directivos docentes, que temen que la protesta interrumpa los procesos de nivelación y recuperación programados hasta el 18 de noviembre.
El magisterio insiste en que la movilización no solo busca mejorar el sistema de salud, sino también denunciar la falta de inversión en infraestructura educativa, recursos pedagógicos y bienestar docente. Además, exigen la actualización de la carrera docente y una política seria de fortalecimiento de la educación pública.
En el Tolima, las organizaciones sindicales ya preparan marchas y concentraciones masivas en el centro de Ibagué y en municipios como Espinal, Líbano y Melgar, con el respaldo de distintos sectores sociales.
Desde el Ministerio de Educación, el Gobierno aseguró que trabaja en un nuevo modelo de atención en salud para los maestros, aunque hasta ahora no se han presentado resultados concretos.
