La violencia volvió a sacudir al norte del Tolima. Por solicitud de la Fiscalía General de la Nación, un juez de control de garantías ordenó medida de aseguramiento en centro carcelario contra Luis Fernando Quesada Beltrán y Óscar Leonardo Rozo Mesa, señalados de protagonizar un brutal atentado armado contra una pareja en el municipio de Venadillo, un hecho que dejó un hombre muerto y a una mujer luchando por su vida.
Según la investigación, los hechos ocurrieron el pasado 14 de mayo en el barrio Lorenzo Ureña, cuando las víctimas se movilizaban en una motocicleta y fueron interceptadas por los hoy procesados, quienes presuntamente abrieron fuego de manera repetida y sin mediar palabra. El ataque, ejecutado con precisión y sevicia, terminó con la vida del hombre en el lugar de los hechos, mientras que la mujer fue trasladada de urgencia a un centro asistencial, donde logró sobrevivir gracias a la rápida atención médica.
Un fiscal de la Seccional Tolima imputó a los dos hombres los delitos de homicidio, homicidio en grado de tentativa y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, todas las conductas agravadas. Durante las audiencias preliminares, ninguno de los procesados aceptó los cargos.
La Policía Nacional capturó a Quesada Beltrán en el municipio de Mariquita, dando cumplimiento a la orden judicial, mientras que Rozo Mesa fue notificado de la medida de aseguramiento en la cárcel de Líbano, donde ya se encontraba recluido por otro proceso penal, un dato que aumenta la gravedad del caso y deja en evidencia un historial criminal que hoy es materia de análisis por parte de las autoridades.
El atentado, ejecutado en plena vía pública, generó conmoción e indignación entre los habitantes de Venadillo, quienes reclaman mayor seguridad frente a la violencia armada que sigue cobrando vidas en el territorio.
La Fiscalía aseguró que las investigaciones continúan para esclarecer los móviles del ataque y establecer si hay más personas involucradas, mientras la justicia avanza contra quienes, según el ente acusador, habrían sembrado el terror a tiros en una tranquila zona residencial del norte del Tolima.
