Después de casi dos años de incertidumbre y dolor, las autoridades confirmaron el hallazgo de los restos de Ángela María Chisacá, comerciante oriunda de Girardot que había sido reportada como desaparecida en julio de 2023.
El descubrimiento se realizó en la vereda La Islandia, zona rural del municipio de Rovira, Tolima, tras información entregada por uno de los implicados en el caso. Luego de un extenso proceso forense, se logró la plena identificación del cuerpo, permitiendo a la familia cerrar un capítulo marcado por la angustia y la espera.
Ángela fue vista por última vez el 12 de julio de 2023, cuando un grupo de hombres ingresó al conjunto residencial donde vivía y, bajo amenazas, la obligó a subir a su propio vehículo, un Toyota Corolla. Días más tarde, el automóvil apareció incinerado en el municipio de Flandes, lo que confirmó que se trataba de un secuestro.
Durante la investigación, las autoridades establecieron que los captores exigían 500 millones de pesos a cambio de su liberación. En diciembre de 2024, fueron capturadas cinco personas señaladas de integrar la banda delincuencial conocida como “Los Inquisidores”, presuntamente liderada por un hombre conocido con el alias de “El Gordo”.
Meses después de su captura, este último habría decidido colaborar con la justicia y reveló el lugar exacto donde fueron enterrados los restos de la comerciante, lo que permitió a los investigadores llegar hasta la zona rural de Rovira a mediados de 2025.
El caso ha generado conmoción en Girardot y municipios vecinos, reavivando el debate sobre la violencia, el secuestro y la seguridad en la región. Mientras tanto, la familia de Ángela María Chisacá finalmente pudo darle sepultura y despedirse, aunque el dolor de su ausencia permanece.

