El Tolima amaneció en medio de la preocupación y la indignación tras conocerse, a través de un medio de comunicación nacional, que la Fiscalía General de la Nación adelanta una investigación por un presunto plan para atentar contra la vida de la gobernadora Adriana Magali Matiz. La revelación ha encendido las alarmas en el departamento y desatado una ola de solidaridad hacia la mandataria.
Uno de los primeros en pronunciarse fue el secretario de Cultura y Turismo del Tolima, Alexander Castro, quien expresó su respaldo absoluto a la gobernadora y pidió unidad frente a lo que calificó como una “amenaza criminal contra la institucionalidad y la democracia”.
“Tenemos que rodear a la Gobernadora del Tolima, porque no puede ser que unos bandidos estén organizando una vendetta criminal para hacerle daño a esta mujer que tanto le está aportando al desarrollo económico y social de este departamento”, declaró Castro durante su intervención pública.
El funcionario resaltó que la actual administración ha consolidado al Tolima como uno de los departamentos con mayor proyección cultural, turística y económica del país, y aseguró que “la seguridad es un valor esencial para proteger la vida democrática y la libre expresión de todos los ciudadanos”.
“Es la primera mujer gobernadora que ha tenido nuestro departamento y bajo su liderazgo el Tolima está aportando como nunca antes al PIB nacional. No vamos a permitir que ningún interés criminal intente frenar este proceso de transformación”, enfatizó el secretario.
Castro recordó que bajo el mandato de Matiz se han fortalecido iniciativas como el Festival Internacional del Libro del Tolima, el Encuentro Suramericano por la Cordillera de los Andes, la Feria Internacional de Turismo y el próximo Congreso Iberoamericano de Turismo Senior, eventos que posicionan al departamento como epicentro cultural y turístico del país.
El pronunciamiento del secretario se suma al de varios sectores sociales y políticos que han exigido acciones inmediatas de las autoridades nacionales para garantizar la seguridad de la mandataria y de otros líderes regionales.
Mientras la Fiscalía avanza en las investigaciones, el ambiente político en el departamento se mantiene en máxima tensión, y los tolimenses exigen claridad frente a un hecho que amenaza con sacudir la tranquilidad y la gobernabilidad regional.
