Con decretos estrictos y un mensaje claro de autoridad, varias alcaldías del Tolima decidieron ponerle freno al ruido, la rumba y los excesos durante la Semana Santa, en un intento por garantizar el recogimiento, el respeto y la tranquilidad ciudadana en uno de los periodos más solemnes del calendario religioso.
En San Luis, la medida es contundente, pues queda prohibido el uso de equipos de sonido, reproductores musicales y cualquier dispositivo que genere ruido en bares, discotecas y establecimientos similares, tanto en el casco urbano como en el corregimiento de Payandé. La restricción regirá desde las 7:00 de la mañana del Jueves Santo hasta las 10:00 de la noche del Sábado Santo, con extensiones en horarios específicos del Domingo de Resurrección. La orden es clara y es garantizar el silencio para generar respeto por las celebraciones religiosas.
El cerco también se estrecha en Venadillo, donde el decreto va más allá y apunta directamente contra cualquier fuente de ruido excesivo. Allí se prohíbe el uso de equipos de sonido a alto volumen en espacios públicos y privados cuando el ruido trascienda al exterior. La medida incluye vehículos con parlantes, pick-ups, radios y cualquier otro dispositivo que pueda irrumpir en la solemnidad de la semana mayor.
En Guamo, aunque no se fijaron restricciones específicas sobre el ruido, las autoridades optaron por reforzar el orden público con decisiones de alto impacto ya que se prohibió la venta y el consumo de bebidas embriagantes durante fechas puntuales de marzo y se advirtió que comportamientos como riñas, escándalos o agresiones serán sancionados con rigor.
Por otro lado, el municipio de Saldaña y el municipio de Planadas también optaron por decretar ley seca durante estos días para evitar la alteración en el orden público en una semana que requiere absoluto respeto y devoción.
Las administraciones municipales coincidieron en un mensaje unificado; la Semana Santa no será escenario para el desorden. El llamado es a acatar las normas y vivir estos días en un ambiente de respeto, tolerancia y convivencia, bajo la advertencia de que habrá controles y sanciones para quienes incumplan.
