Los residentes del conjunto Arboleda Campestre han alzado su voz para denunciar una problemática que, según ellos, se ha salido de control: la ocupación ilegal de las zonas verdes y vías peatonales por parte de vendedores informales que han convertido estos espacios en un verdadero mercado al aire libre.
Alimentos, ropa, accesorios para el cabello, hamburguesas, perros calientes y todo tipo de mercancías se ofrecen a diario en estos espacios diseñados originalmente para el disfrute de la comunidad. Esta situación, que comenzó con algunos puestos esporádicos, ha escalado a tal punto que los vecinos se refieren al lugar como “el reguero”, en alusión al desorden y acumulación de ventas que afecta la tranquilidad del sector.
Los habitantes afirman haber elevado múltiples quejas ante la Alcaldía, pero la respuesta institucional ha sido insuficiente. “Nos remiten a la Policía, y la Policía no hace nada. Antes parecen más amables con los vendedores que con los residentes que exigimos respeto por el espacio público”, señala una de ñlas líderes comunitarias que pidió reserva de su identidad.
La comunidad insiste en que no está en contra del trabajo informal, pero consideran inaceptable que se haga a costa del bienestar colectivo, la movilidad peatonal y la seguridad del sector.
Los residentes de Arboleda Campestre exigen una intervención inmediata y efectiva por parte de las autoridades locales y de la fuerza pública, antes de que la situación derive en conflictos mayores o afecte aún más la calidad de vida del vecindario.

