El presidente Gustavo Petro tendrá que activar sus mecanismos de diálogo para darle salida a un paro que se le activó en distintos frentes: los pequeños mineros protestan en seis departamentos.
Las protestas mineras están activas desde la madrugada de este 21 de octubre. Solo en Antioquia y en Córdoba hay cerca de 33.000 mineros que protestan por la emisión de dos decretos del Gobierno que, según ellos, afectan la labor de los mineros tradicionales.
Este martes a la movilización se unieron los mineros de Marmato (Caldas), de Cundinamarca, Norte de Santander y se espera que los mineros del Chocó se sumen a las movilizaciones en la jornada de este 23 de octubre.
“Durante más de 26 años venimos trabajando por la formalidad y la legalidad de los mineros en el territorio nacional. Hemos atravesado alrededor de 10 u 11 programas de legalización y formalización. Todavía no encontramos la voluntad política para resolver el tema”, señaló Rubén Gómez, secretario general de Conalminerco.
El centro de las movilizaciones tiene que ver con la emisión de dos decretos: 1035 y 044 del Ministerio de Defensa y del Ministerio de Ambiente, respectivamente.
De acuerdo con los mineros, estos decretos afectan “gravemente”. Allí quedó dispuesto que la maquinaria –allanada en operaciones de minería ilegal– debe ser destruida. El otro reglamenta las reservas de recursos naturales de carácter temporal.
Aparte de esto, las peticiones centrales que impulsan las protestas están enfocadas en que los procesos de formalización para los pequeños y medianos mineros que usan maquinaria amarilla también tengan garantías por parte del Gobierno Nacional, un punto que ya había sido discutido en el paro minero realizado en 2023 y que según los líderes mineros se quedó en el limbo.
Las manifestaciones –que por ahora son pacíficas– ya generan el represamiento de los vehículos de carga que transportan suministros para los distintos departamentos.
