Tras cometer el crimen, el hombre huyó a Chicoral, Tolima, haciéndose pasar como ‘cristiano’ para buscar posada. Luego, buscó su escondite en Villavicencio, haciéndose pasar como mototaxista, labor con la que también pedía ropa regalada.
Tras cometer el crimen, el hombre huyó a Chicoral, Tolima, haciéndose pasar como ‘cristiano’ para buscar posada. Luego, buscó su escondite en Villavicencio, haciéndose pasar como mototaxista, labor con la que también pedía ropa regalada.