Los habitantes de Caucasia, Antioquia, están en alerta por el asesinato de Vanessa Andrea Mosquera, de 22 años, que cumplía una condena bajo detención domiciliaria. La víctima, que enfrentaba cargos por extorsión y había sido vinculada previamente al delito de concierto para delinquir, se encontraba en un establecimiento comercial del barrio Águila, donde recibió varios disparos dirigidos principalmente a su cabeza.
Ante la gravedad de lo sucedido, el comando de la Policía de Antioquia, liderado por el coronel Óscar Mauricio Rico, informó que las autoridades ya están investigando las circunstancias que rodean este homicidio. Aunque aún no se cuenta con certezas sobre los motivos del crimen, ha surgido una hipótesis que sugiere que podría tratarse de un ajuste de cuentas vinculado con el Clan del Golfo y potencialmente ligado a la venta de drogas ilegales.
Los vecinos de la víctima y habitantes de la región en general están alertas ante la ola de violencia, el crimen organizado y los ajustes de cuentas que se presentan casi a diario en la región del Bajo Cauca antioqueño, por lo que piden apoyo de las autoridades para investigar a fondo y dar con el paradero de los responsables.
Este hecho también fue relacionado con el patrón de violencia de género en la región, teniendo en cuenta que la Defensoría del Pueblo informó que Antioquia registra el mayor número de casos de feminicidios en el país durante lo que va del 2025, pues se contabilizaron hasta la fecha 49 asesinatos de mujeres, por lo que la investigación confirmará si se trata de uno de estos casos.
Dadas estas circunstancias, el asesinato de Vanessa Andrea Mosquera se convirtió en un recordatorio urgente para que las autoridades refuercen sus esfuerzos en materia de justicia y protección para disuadir futuras muertes violentas de personas en prisión domiciliaria por estar asociadas con el crimen organizado.
