Tras diez días de intensa búsqueda, las autoridades confirmaron el hallazgo sin vida de Manuel Esteban Narváez Gutiérrez, un contador público de Barranquilla que había sido secuestrado el pasado Miércoles Santo mientras paseaba a su mascota en el barrio Ciudad Caribe.
De acuerdo con los testimonios recogidos, Narváez, quien vestía una camiseta y una pantaloneta rojas al momento del plagio, fue interceptado por dos motocicletas y un automóvil. Los agresores lo obligaron a subir al vehículo, que posteriormente fue encontrado abandonado en el barrio Rebolo, en el suroriente de la ciudad, sin ninguna pista que permitiera localizar al profesional.
El trágico desenlace se conoció la tarde del 25 de abril, cuando ciudadanos reportaron la presencia de un cadáver a un costado de la vía que conecta al corregimiento de Palermo con la cabecera municipal de Sitionuevo, en el departamento de Magdalena. La víctima vestía las mismas prendas descritas el día de su desaparición.
Medicina Legal confirmó que el cuerpo correspondía a Narváez Gutiérrez y reveló que el cadáver presentaba signos de tortura y múltiples impactos de bala, lo que evidencia la violencia con la que fue ultimado.
Hasta el momento, las autoridades no han entregado información sobre posibles responsables o móviles del crimen, mientras la comunidad barranquillera exige justicia y el esclarecimiento de este hecho que ha conmocionado a la ciudad.
