Un grupo de 30 congresistas colombianos envió una carta formal al Comité de Ética de la Cámara de Representantes del Congreso de los Estados Unidos, solicitando una investigación y posibles sanciones contra los representantes estadounidenses Mario Díaz-Balart, María Elvira Salazar y Carlos Antonio Giménez, por presuntas acciones injerencistas en los asuntos internos de Colombia.
La solicitud surge tras las revelaciones publicadas por el periódico El País, que denunció un supuesto complot para desestabilizar al actual gobierno colombiano, en el que estarían implicados legisladores del Congreso estadounidense.
“Las revelaciones hechas por El País sobre un posible complot para desestabilizar el gobierno nacional de Colombia, en donde están involucrados congresistas de Estados Unidos, despierta gran preocupación en nosotros”, señala el comunicado firmado por los congresistas colombianos. En él también recalcan que la democracia y la soberanía nacional son pilares que deben ser protegidos sin excepción.
En la carta enviada al Comité de Ética, los legisladores colombianos apelan al principio de respeto mutuo entre poderes legislativos de países soberanos. “Entendiendo la relación de iguales en los roles que nos competen como miembros del órgano legislativo de ambas naciones, hemos enviado la siguiente carta al Comité de Ética de la Cámara de Representantes de Estados Unidos”, agrega el pronunciamiento.
Hasta el momento, ni los representantes estadounidenses mencionados ni el Congreso de EE. UU. han emitido una respuesta oficial sobre la solicitud. Sin embargo, este episodio ha generado un nuevo punto de tensión en las relaciones políticas entre Colombia y algunos sectores del gobierno estadounidense.
Analistas internacionales advierten que, de confirmarse las acusaciones, se trataría de una grave violación a los principios de no intervención en asuntos internos, establecidos por el derecho internacional.

