El exalcalde de Ibagué, Andrés Fabián Hurtado Barrera, fue condenado en primera instancia a dos años y seis meses de prisión tras ser hallado responsable del delito de peculado por uso, luego de que la justicia concluyera que destinó el estadio Manuel Murillo Toro para celebrar el cumpleaños de su hijo en marzo de 2021.
La decisión fue adoptada por el Juzgado Octavo Penal del Circuito de Ibagué durante la audiencia de lectura de sentencia, en la que también fue condenado a 30 meses de prisión el entonces gerente del Instituto Municipal para el Deporte y la Recreación de Ibagué (IMDRI), Alejandro Ortiz, al acreditarse su participación en el uso indebido del escenario deportivo.
Además de la pena privativa de la libertad, el despacho judicial impuso a ambos exfuncionarios 30 meses de inhabilidad para el ejercicio de derechos y funciones públicas.
Durante la audiencia, el juez negó a los condenados cualquier subrogado penal. En consecuencia, no concedió la suspensión condicional de la ejecución de la pena ni el beneficio de prisión domiciliaria.
Sin embargo, aclaró que la orden de captura no será expedida de manera inmediata, sino únicamente cuando la sentencia quede ejecutoriada, es decir, una vez sea resuelta la apelación y el fallo quede en firme.
Aunque el despacho tuvo en cuenta que ninguno de los procesados registra antecedentes penales, decidió imponer la pena máxima dentro del primer cuarto establecido para este delito: 30 meses de prisión, al considerar la gravedad de los hechos y el uso de un bien público para fines estrictamente particulares.
La investigación de la Fiscalía estableció que el 6 de marzo de 2021 el estadio Manuel Murillo Toro fue acondicionado para realizar la celebración del cumpleaños del hijo del entonces alcalde. Las pruebas demostraron que el evento incluyó un partido de fútbol con terna arbitral, narración deportiva, camisetas personalizadas, decoración con globos y una celebración en uno de los camerinos con ponqué, pizza y gaseosas.
Para el juez, estas actividades evidenciaron que el principal escenario deportivo de la ciudad fue utilizado para una finalidad privada, configurándose así el delito de peculado por uso, conducta que sanciona la utilización indebida de bienes del Estado por parte de servidores públicos.
Conocida la condena, la defensa anunció que apelará la decisión, por lo que el expediente será enviado al Tribunal Superior de Ibagué, encargado de resolver la segunda instancia.
No obstante, durante la audiencia, la Fiscalía hizo un llamado para que el Tribunal tramite el recurso con rapidez, al advertir que el proceso podría prescribir en octubre, lo que impediría que la condena produzca efectos jurídicos.
“La Fiscalía no quiere que quede una sentencia para enmarcar ni que sea un saludo a la bandera”, manifestó el ente acusador al solicitar prioridad para resolver la apelación.
Más allá de la condena de primera instancia, el futuro del caso ahora depende del Tribunal Superior de Ibagué.
Si la sentencia es confirmada antes de que opere la prescripción, Andrés Hurtado enfrentaría un panorama judicial que podría afectar sus eventuales aspiraciones a la Gobernación del Tolima.
Por el contrario, si el proceso prescribe antes de que se resuelva la segunda instancia, la condena perdería eficacia jurídica, cerrando uno de los procesos más mediáticos que ha enfrentado el exmandatario por el uso de bienes públicos durante su administración.


