• 25 agosto, 2026 4:53 am

NB NOTICIAS

Al día con la información

Alias Pipe Tuluá, jefe de La Inmaculada, será extraditado a Estados Unidos tras fallidas negociaciones de paz.

Andrés Felipe Marín Silva, conocido en el mundo del crimen como “Pipe Tuluá”, fue trasladado en la mañana del miércoles 4 de junio desde la cárcel La Picota de Bogotá a una estación de Policía en la capital del país, en medio de un fuerte operativo de seguridad.

El traslado marca el paso final antes de su inminente extradición a Estados Unidos, donde es requerido por cargos presuntamente relacionados con el narcotráfico.

La operación se llevó a cabo entre las 6:00 y las 7:00 de la mañana, cuando un contingente de la Policía Nacional ingresó al Pabellón de Alta Seguridad de La Picota, donde estaba recluido el líder de la organización criminal La Inmaculada.

Según confirmaron fuentes del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), la movilización se realizó con apoyo aéreo para evitar cualquier riesgo durante el traslado, dada la peligrosidad del detenido. Además, se informó que otros miembros de la estructura criminal fueron enviados a distintos centros de reclusión del país, con el fin de desarticular la red interna de control que Marín Silva había establecido.

Actualmente, “Pipe Tuluá” se encuentra bajo custodia en la estación de Policía de Los Mártires, ubicada en el centro de Bogotá, mientras se concretan los últimos trámites de su extradición hacia territorio estadounidense.

‘La Inmaculada’ perdió $ 800 millones en fuga frustrada de ‘Pipe Tuluá’

Durante la tarde del miércoles 4 de junio, en el municipio de Tuluá (Valle del Cauca), a hora y media de Cali, vivieron una tarde de terror por cuenta de varios hechos de violencia que perpetraron los criminales de la banda criminal de La Inmaculada, al parecer, como una retaliación con una serie de medidas que tomaron las autoridades alrededor de su otrora máximo jefe Andrés Felipe Marín Silva, alias Pipe Tuluá, entre ellas su extradición a Estados Unidos.

En varios puntos de esa población del oriente vallecaucano, fueron incinerados cuatro vehículos, por lo que su alcalde, Gustavo Vélez, decretó un toque de queda a partir de las 6 de la tarde para prevenir más acciones criminales.

Y aunque el mismo ministro de Defensa, el general en uso del buen retiro Pedro Sánchez, aseguró que eran represarías por el envió a Norteamérica de Marín Silva, para que responda por delitos de narcotráfico, los atentados también se habrían dado porque perdieron una millonaria suma de dinero, ya que las autoridades les frustraron un plan de fuga que tenían listo para el criminal.

Fueron 800 millones de pesos los que recolectaron sus secuaces mediante el cobro de extorsiones a comerciantes, transportadores, ganaderos y empresarios.

Con esos recursos iban a pagar sobornos a funcionarios de la cárcel La Picota, en el suroriente de Bogotá, donde se encontraba privado de la libertad el criminal, así como financiarían la logística y traslados para su huida.

Facebook
X (Twitter)
YouTube
Instagram
Tiktok