La plenaria del Senado vivió una de sus jornadas más polémicas al aprobar la proposición que autoriza trasladar la ceremonia de posesión del presidente electo, Abelardo de la Espriella, del tradicional escenario en Bogotá al departamento del Cauca. El debate estuvo marcado por fuertes enfrentamientos políticos, cuestionamientos a la legitimidad de la elección presidencial y acusaciones de un supuesto intento por impedir la investidura del próximo jefe de Estado.
Con 55 votos a favor y 32 en contra, la corporación dio luz verde a la iniciativa presentada por el senador Enrique Gómez, del partido Salvación Nacional. Sin embargo, la medida aún no está en firme, pues requiere la aprobación de la Cámara de Representantes para que el acto constitucional pueda realizarse fuera de la capital del país.
El momento de mayor tensión se produjo durante la intervención de la senadora Isabel Zuleta, del Pacto Histórico, quien cuestionó la legitimidad de la elección de Abelardo de la Espriella y aseguró que el Congreso no debería avanzar en una posesión que, a su juicio, presenta serios cuestionamientos jurídicos.
“El Consejo Nacional Electoral, que le permitió, violando la ley, utilizar los símbolos patrios al señor Abelardo de la Espriella, y eso está comprobado, no puede este Congreso ser cómplice de la violación de la ley posesionando a un presidente ilegítimo”, afirmó la congresista durante el debate.
Sus declaraciones provocaron una inmediata reacción entre los senadores que respaldan el traslado de la ceremonia, quienes defendieron la legalidad de las elecciones presidenciales y rechazaron cualquier señalamiento sobre la legitimidad del mandatario electo.

Tras el intenso debate en el recinto, el senador Enrique Gómez respondió a las afirmaciones de Zuleta a través de su cuenta en la red social X, donde acusó a la congresista de promover una iniciativa contraria a la Constitución.
“La senadora del Pacto Histórico Isabel Zuleta, en desconocimiento de la Constitución y la ley, radicó una proposición que pretendía impedir que el presidente electo Abelardo de la Espriella se posesionara, evocando un golpe de Estado”, escribió el congresista.
Gómez agregó que la parlamentaria retiró posteriormente la propuesta luego de que varios legisladores le advirtieran que su iniciativa podría configurar un presunto prevaricato por omisión.
La proposición aprobada por el Senado autoriza que la ceremonia de posesión se realice en el departamento del Cauca, aunque no define el municipio ni el escenario exacto donde tendría lugar el acto solemne.
El propio Abelardo de la Espriella ha manifestado públicamente su intención de que la investidura se lleve a cabo en una guarnición militar del departamento, como símbolo de respaldo a la Fuerza Pública y de recuperación de territorios golpeados por la violencia.
No obstante, el texto avalado por el Senado únicamente habilita el traslado territorial y deja pendiente la definición logística del evento.
Aunque el Senado dio un paso importante para modificar una tradición constitucional que durante décadas ha mantenido la posesión presidencial en Bogotá, la decisión definitiva dependerá de la Cámara de Representantes, que deberá debatir y votar la proposición.
De ser aprobada por ambas cámaras, Colombia tendría por primera vez una ceremonia de posesión presidencial fuera de la capital de la República, un hecho que marcaría un precedente político e institucional sin antecedentes en la historia reciente del país.
