La ola de violencia que azota al país no da tregua. Tras el jueves negro vivido por Colombia, marcado por el ataque al helicóptero de la Policía Antinarcóticos en Amalfi (Antioquia) y la detonación de un camión bomba frente a la Escuela Militar de Aviación Marco Fidel Suárez en Cali, un nuevo hecho terrorista se registró en el sur del país.
En la madrugada de este viernes 22 de agosto, en pleno centro de Florencia (Caquetá), fue activado un artefacto explosivo de bajo poder a escasos metros de las sedes de la Alcaldía Municipal y la Gobernación del Caquetá.
El estallido causó pánico entre los habitantes de la zona y dejó daños materiales en varios establecimientos comerciales. A diferencia de los ataques perpetrados el día anterior, este incidente no dejó víctimas mortales ni heridos, según el reporte preliminar de las autoridades locales.
La Policía y el Ejército hicieron presencia inmediata en el lugar para asegurar el área y adelantar las labores de investigación que permitan establecer qué grupo estaría detrás del hecho.
El ataque ocurre en un contexto de máxima tensión en el país, luego de los atentados atribuidos a las disidencias de las Farc en Antioquia y Cali, que dejaron un saldo trágico de 19 muertos y más de 130 heridos.
