Siete años y cinco meses de reclusión. Esa fue la sentencia impuesta al menor de edad que asesinó a Jean Claude Bossard, el joven de 29 años que murió tras resistirse a un robo el pasado 2 de diciembre en la localidad de Usaquén, al norte de Bogotá. El fallo, de primera instancia, reavivó el debate nacional sobre la responsabilidad penal de los adolescentes y los límites de la justicia frente a crímenes violentos.
La Fiscalía General de la Nación imputó al adolescente los delitos de homicidio, fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, y tentativa de hurto calificado, todas las conductas agravadas. Pese a la gravedad de los hechos, la pena quedó dentro del tope máximo permitido por el Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes, que establece un límite de ocho años.
El crimen ocurrió en el barrio Chicó Navarra, cuando el menor y otro sujeto se movilizaban en una motocicleta con placas falsas y abordaron a Bossard con la intención de robarlo. La víctima se resistió y forcejeó con los agresores. En medio del asalto, recibió dos disparos que acabaron con su vida en plena vía pública.
Tras el ataque, unidades de la Policía Nacional llegaron al lugar y se produjo un intercambio de disparos. Uno de los presuntos delincuentes murió y el adolescente fue aprehendido en flagrancia. El proceso por falsedad marcaria, cargo que no fue aceptado durante la imputación, continuará su curso judicial.
La condena, que puede ser apelada, desató una mezcla de dolor, resignación e inconformidad en la familia de la víctima. En declaraciones a CityTV, el padre de Jean Claude afirmó que acatará la decisión judicial, aunque el golpe emocional es irreparable.
“Jugamos dentro de las reglas que tenemos. El muchacho es un menor y la condena máxima era de ocho años”, expresó.
En el programa Testigo Directo, el padre recordó con voz entrecortada los últimos momentos junto a su hijo. Aquella mañana, Jean Claude salió de casa alrededor de las 10:00 a. m., avisando que no almorzaría con él porque tenía trabajo pendiente.
“Me dijo que se iba a pie, porque la moto estaba en el taller”, relató, sin imaginar que sería la última conversación entre ambos.
La tragedia fue aún más cruel: la familia se encontraba en Bogotá para celebrar el cumpleaños número 30 de Jean Claude. En lugar de festejar, tuvieron que enterrarlo el mismo día de su cumpleaños.
“Yo estaba en Bogotá por su cumpleaños… y en su cumpleaños lo voy es a enterrar”, lamentó.
Durante la velación, el padre del joven lanzó un llamado directo al Congreso de la República, exigiendo reformas urgentes al sistema penal juvenil.
“Algún político tiene que pasar una ley… que penalice la reincidencia. A las cuatro o cinco entradas, cinco años de cárcel, firme”, reclamó.
El caso de Jean Claude Bossard se suma a una larga lista de crímenes cometidos por menores armados en Bogotá y vuelve a poner sobre la mesa una pregunta incómoda para el país: ¿siete años son suficientes cuando una vida fue arrebatada a sangre fría?
