Durante el tercer fin de semana de octubre de 2025, varias regiones del país amanecerán bajo la llamada “ley seca juvenil”, una medida que busca garantizar el orden público durante las elecciones de los Consejos Municipales y Locales de Juventud. Aunque esta restricción no será de carácter nacional, múltiples alcaldías ya confirmaron su implementación para el sábado 18 de octubre.
Hasta ahora, ciudades como Cartagena, Yopal, Ciénaga y Montería ya oficializaron el decreto que prohíbe el expendio y consumo de bebidas alcohólicas desde las 6:00 p.m. del sábado hasta las 6:00 a.m. del domingo, mientras que otras capitales —entre ellas Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla— analizan sumarse a la medida en las próximas horas.
La decisión, que tradicionalmente acompaña las jornadas electorales en Colombia, ha desatado un intenso debate. Por un lado, las autoridades aseguran que la ley seca es necesaria para evitar alteraciones al orden público, riñas o disturbios durante los comicios; por otro, comerciantes y ciudadanos expresan su molestia por el impacto económico que traerá la medida en pleno fin de semana.
La ley seca, que no contempla excepciones, prohíbe el consumo y venta de licor en tiendas, supermercados, discotecas, restaurantes y cualquier espacio público. Sin embargo, sí permite el consumo dentro de domicilios privados, siempre y cuando se respeten las normas de convivencia y ruido.
Quienes incumplan la medida se exponen a una multa equivalente a 32 salarios mínimos diarios legales vigentes, además del decomiso o destrucción de la bebida. Los establecimientos que violen la norma podrán ser cerrados temporalmente, de acuerdo con lo establecido en el Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana.
