Apenas horas después de consolidarse como la gran ganadora de la Gran Consulta por Colombia, la senadora y candidata presidencial Paloma Valencia empezó a mover sus fichas de cara a la contienda por la Casa de Nariño y dejó sobre la mesa un nombre que podría sacudir el panorama electoral; el del economista Juan Daniel Oviedo como posible fórmula vicepresidencial.
Valencia, quien emerge como la candidata de la centro-derecha para las elecciones presidenciales del 31 de mayo de 2026, confirmó que la definición de su fórmula aún no está tomada, pero reconoció que Oviedo es uno de los nombres que podrían entrar en la conversación dentro de su campaña.
La aspirante explicó que la decisión final no será individual, sino que se tomará tras un proceso de consultas internas con dirigentes y aliados políticos.
“Este es un proceso que debemos construir colectivamente”, señaló la candidata, al indicar que la elección de su fórmula se definirá tras dialogar con los nuevos congresistas del Centro Democrático, su equipo de campaña y el expresidente Álvaro Uribe Vélez, líder natural de la colectividad.
El nombre de Oviedo no pasa desapercibido en el escenario político, pues el exdirector del Departamento Administrativo Nacional de Estadística se convirtió en una figura pública reconocida tras su gestión al frente del Dane y posteriormente por su incursión en la política electoral.
Su eventual llegada a la fórmula vicepresidencial podría representar un intento estratégico de Valencia por ampliar su base electoral hacia sectores urbanos, técnicos y de centro, más allá del electorado tradicional del uribismo.
La posibilidad de una fórmula Valencia-Oviedo surge en un momento clave de la campaña, cuando la candidata busca consolidar su liderazgo tras imponerse en la consulta de la centro-derecha y al mismo tiempo construir una coalición más amplia que le permita competir con fuerza en la primera vuelta presidencial.
En ese contexto, la definición de la fórmula vicepresidencial se perfila como una de las decisiones más importantes de la campaña, especialmente ante el desafío de unir distintos sectores políticos y prepararse para una eventual segunda vuelta.
Por ahora, Valencia mantiene abiertas las conversaciones con sus aliados y con los demás participantes de la consulta, en lo que se anticipa como una negociación política intensa que podría redefinir el mapa de alianzas de cara a las presidenciales de 2026.
