En dos semanas se dará inicio a un nuevo proceso judicial en contra de Nicolás Petro Burgos, hijo mayor del presidente de la República, quien deberá comparecer el próximo 1 de octubre a las 9:00 de la mañana en los juzgados de Barranquilla, donde se llevará a cabo la audiencia de imputación de cargos y solicitud de medida de aseguramiento.
En esta ocasión, Petro Burgos responderá por los delitos de interés indebido en la celebración de contratos, tráfico de influencias y falsedad en documento, los cuales se suman al proceso que ya enfrenta por lavado de activos y enriquecimiento ilícito.
El juzgado de control de garantías que asumirá la diligencia será asignado el mismo día de la audiencia, momento a partir del cual también quedará abierta la posibilidad de que se emita una orden de captura en contra del exdiputado, en caso de que la Fiscalía solicite y el juez avale medidas como prisión preventiva o detención domiciliaria.
Según la investigación, los nuevos cargos surgen de una presunta celebración indebida de contratos por más de $3.000 millones entre 2020 y 2021, cuando Petro Burgos se desempeñaba como diputado del Atlántico. En concreto, el caso involucra cinco contratos firmados a través de la Fundación Conciencia Social (Fucoso) y la Unión Temporal Conciencia Incluyente, que tenían como objetivo ofrecer programas de atención a adultos mayores y estudiantes en condición de discapacidad, pero cuyos servicios nunca se habrían ejecutado.
Uno de los contratos más cuestionados, por valor de $400 millones, habría destinado de manera irregular $120 millones para Nicolás Petro y su entonces esposa Day Vásquez; mientras que otros $80 millones fueron repartidos en partes iguales entre Gustavo de la Ossa, director de la fundación, y Pedro Name, expareja de Vásquez.
En la investigación también aparece mencionado un hombre identificado como Raúl, quien habría tenido participación en el proceso contractual. Las autoridades buscan establecer si se trata de Raúl Lacouture, entonces secretario general de la Gobernación del Atlántico.
Con este nuevo proceso, Nicolás Petro enfrenta un panorama judicial cada vez más complejo, con la posibilidad de que en los próximos días se defina si deberá afrontar la justicia desde libertad o bajo una medida de aseguramiento.
