El ministro de Justicia, Eduardo Montealegre, desató una tormenta política al anunciar desde China la presentación de un articulado que busca convocar una Asamblea Nacional Constituyente. Según el funcionario, este documento sería el punto de partida para “construir las bases de la transformación que requiere el país”.
Montealegre, en un mensaje leído ante medios internacionales, sostuvo que varios aspectos de la Constitución de 1991 “se volvieron obsoletos”, mientras que otros “son utilizados por sectores absolutamente retardatarios para destruir las conquistas sociales”. El ministro confirmó además que este viernes en la Plaza de Bolívar de Bogotá se realizará el acto simbólico con el que “comenzará el camino hacia un proceso constituyente que transforme el país”.
El anuncio coincide con el llamado del presidente Gustavo Petro, quien a través de su cuenta en X invitó a la ciudadanía a participar del evento en el centro de la capital.
“Los espero en la Plaza de Bolívar este viernes para comenzar la recolección de las firmas del poder constituyente”, escribió el mandatario, justo después de conocerse la absolución del expresidente Álvaro Uribe por parte del Tribunal Superior de Bogotá.
El borrador presentado por Montealegre detalla que la Asamblea estaría conformada por 71 delegatarios, entre hombres y mujeres, y tendría como propósito reformar la totalidad de la Constitución Política, sin revocar el Congreso. Los límites del proceso, según el texto, serían el respeto a los tratados internacionales en materia de derechos humanos, el principio de no regresividad y la protección de los derechos fundamentales.
Entre los temas centrales del articulado, el Ministerio de Justicia propone debatir:
- El fortalecimiento de los derechos sociales y laborales.
- La creación de un estatuto del trabajo.
- La reforma al sistema de salud.
- La autonomía territorial indígena.
- La protección del campesinado y la soberanía alimentaria.
- Políticas de mitigación del cambio climático.
Montealegre defendió la iniciativa afirmando que “el pueblo debe deliberar sobre su futuro” y que la actual Carta Magna “no da respuesta a los desafíos del siglo XXI”.
Sin embargo, el anuncio fue recibido con dureza desde los sectores opositores, que acusan al Gobierno Petro de intentar reformar la Constitución con fines de concentración de poder. En el Congreso, varios legisladores del Centro Democrático y Cambio Radical advirtieron que se trata de “un intento de perpetuación en el poder bajo el disfraz del cambio social”.
Un senador opositor, que pidió reserva de su nombre, aseguró que “Montealegre está jugando el papel de ideólogo político del petrismo, y lo hace desde un cargo que debería garantizar independencia institucional”.
Analistas constitucionalistas, por su parte, advirtieron que el proyecto podría abrir una crisis institucional si se intenta convocar una constituyente sin los consensos mínimos. “No se trata solo de un debate jurídico; es un desafío político que podría poner en jaque la estabilidad del país”, señaló un experto consultado por El Espectador.
El Ministerio de Justicia no ha confirmado si el proyecto será radicado de manera formal ante el Congreso o si primero buscará aval popular mediante recolección de firmas. Por ahora, todo apunta a que la Plaza de Bolívar será este viernes el epicentro del nuevo pulso político entre el Gobierno Petro y la oposición.
