La senadora Paloma Valencia oficializó este miércoles su precandidatura presidencial por el Centro Democrático en un evento realizado en el norte de Bogotá, acompañada de dirigentes y simpatizantes de la colectividad. Con un mensaje contundente, la congresista anunció el cierre de su etapa legislativa para abrir un nuevo capítulo en su carrera política.
“Esa es una etapa que ha terminado. Mi propósito, y en lo que quiero que me ayuden, es en ser la próxima presidenta de Colombia”, declaró Valencia, descartando así su participación en las elecciones parlamentarias de 2026.
En la presentación de su proyecto político, bautizado “Colombia Power”, la precandidata enfatizó tres ejes principales: seguridad, salud y reactivación económica.
Sobre la seguridad, señaló que el país no puede permitir que territorios permanezcan bajo control de grupos armados:
“No habrá un centímetro de Colombia que quede en manos de los violentos. La seguridad es la base de cualquier proyecto político”.
En materia de salud, defendió la necesidad de dignificar el trabajo de los profesionales y garantizar el acceso a medicamentos:
“Nuestros médicos hoy, viendo esta crisis, la escasez de medicamentos y la falta de recursos, siguen adelante porque los médicos de Colombia también tienen power”.
En cuanto al plano económico, propuso impulsar el empleo, fomentar el emprendimiento y fortalecer la estabilidad fiscal.
“Colombia tiene que soñar con una revolución de las energías que permita el crecimiento económico. No es aceptable que sigamos teniendo ciudadanos en la pobreza extrema, a la suerte de la violencia”.
Valencia competirá por la candidatura única del Centro Democrático con María Fernanda Cabal, Paola Holguín, Andrés Guerra y Miguel Uribe Londoño. El ganador será escogido mediante una encuesta a finales de 2025 y representará al partido en la consulta de las fuerzas de derecha prevista para marzo de 2026.
La postulación de Valencia se da en un momento en el que el uribismo busca recomponerse y sumar nuevas figuras. El ingreso de Miguel Uribe Londoño, quien ha evocado el recuerdo de su hijo asesinado Miguel Uribe Turbay como motor de su lucha política, agrega tensión a la disputa interna.
Durante su intervención, Valencia también criticó la gestión del presidente Gustavo Petro, a quien responsabilizó del clima de incertidumbre y desesperanza en el país. En contraste, reafirmó su propósito de convertirse en la primera mujer en alcanzar la Presidencia de Colombia:
“Mi propósito es ser la primera mujer presidente de Colombia, una presidente para todos los colombianos”.
El lanzamiento de la precandidatura se enmarca en una fase decisiva para el Centro Democrático, que busca reposicionarse en la política nacional de cara a 2026. Mientras tanto, el Pacto Histórico —bloque oficialista— ya prepara su propia consulta interna, prevista para octubre de este año, con miras a definir el sucesor de Gustavo Petro.
Con esta apuesta, Paloma Valencia se convierte en una de las voces más visibles del uribismo en la contienda electoral, en un escenario marcado por la fragmentación política y la competencia entre bloques ideológicos que buscarán llegar fortalecidos a las presidenciales de 2026.
