Lo que comenzó como una historia de horror ahora desata una tormenta de indignación en Ibagué. A casi ocho meses del brutal feminicidio de Sharit Alexandra Ciro Parra, una joven de 19 años y estudiante de Artes Plásticas y Visuales de la Universidad del Tolima, la justicia decidió dejar en libertad a los dos principales sospechosos del crimen por vencimiento de términos.
El caso, que estremeció al país por la crueldad de los hechos, ocurrió la noche del 8 de marzo de 2025, justo en el Día Internacional de la Mujer. Sharit había salido de su casa para asistir a una supuesta entrevista de trabajo, gestionada por redes sociales. Nunca volvió. Al día siguiente, su cuerpo fue hallado con múltiples heridas de arma blanca en una zona boscosa entre los barrios La Esperanza y Cañaveral.
Las investigaciones señalaron como responsables a Brandon Andrés Archila Cruz (22 años) y Santiago Hurtado González (19 años), quienes fueron capturados pocos días después, junto con un tercer implicado, el padrastro de Archila, acusado de haber publicado la falsa oferta laboral con la que atrajeron a la joven.
Sin embargo, la indignación ciudadana creció luego de conocerse que, el pasado 28 de octubre, el Juzgado Segundo de Control de Garantías de Ibagué dejó en libertad a Santiago Hurtado por vencimiento de términos, tras argumentarse que habían pasado 160 días sin iniciar el juicio, superando los 120 que fija la ley para mantener la detención preventiva.
El 22 de octubre, Brandon Archila había sido beneficiado con la misma medida.
La alcaldesa de Ibagué, Johana Ximena Aranda, expresó el sentir de una ciudad conmocionada:
“Esto no puede quedar impune. El asesinato de Sharit nos duele como mujeres, como madres y como sociedad.”
El caso, que se convirtió en un símbolo de la violencia contra las mujeres y la lentitud de la justicia, es liderado por el Despacho 002 del Juzgado Municipal Penal con función de control de garantías, con la fiscal delegada Paola Andrea Méndez Herrera, reconocida por su trayectoria en casos de secuestro y descongestión judicial en otras regiones del país.
La decisión judicial desató una ola de críticas en redes sociales y entre colectivos feministas, que califican la libertad de los acusados como “una burla a la memoria de Sharit” y “una muestra del colapso del sistema judicial”.
Mientras tanto, la familia de la joven artista exige que el proceso avance y que los responsables no queden impunes en uno de los feminicidios más dolorosos y simbólicos del Tolima.
