La contienda presidencial terminó en las urnas, pero la disputa política apenas comienza en el Congreso. El excandidato presidencial Iván Cepeda Castro anunció oficialmente que aceptará la curul en el Senado de la República a la que tiene derecho como segundo candidato más votado en las elecciones presidenciales, convirtiéndose en una de las principales voces de oposición al gobierno del presidente electo, Abelardo de la Espriella.
La decisión fue comunicada formalmente ante la Comisión Escrutadora Nacional y el Consejo Nacional Electoral (CNE), durante el desarrollo del escrutinio oficial de la segunda vuelta presidencial.
“Es mi voluntad ejercer el derecho a la oposición y ocupar la curul en el Senado de la República, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 24 de la Ley 1909 de 2018. Asumo esta curul con dignidad y responsabilidad democrática”, expresó Cepeda en el documento leído durante la diligencia electoral.
Con este anuncio, el dirigente del Pacto Histórico deja claro que, aunque reconoció la victoria electoral de Abelardo de la Espriella, no abandonará el escenario político. Por el contrario, liderará desde el Congreso el control político al nuevo Ejecutivo durante los próximos cuatro años.
La decisión se produce luego de que el escrutinio nacional confirmara prácticamente en su totalidad los resultados del preconteo, en el que Abelardo de la Espriella obtuvo cerca de 13 millones de votos, mientras que Iván Cepeda superó los 12 millones de sufragios, con una diferencia aproximada de 250.000 votos.
En una rueda de prensa, el exaspirante presidencial aceptó oficialmente el resultado electoral y reconoció a De la Espriella como nuevo presidente de Colombia.
“El proceso de escrutinio llevado a cabo por las autoridades electorales está prácticamente finalizado (…) he decidido aceptar el resultado que emana de este proceso y que indica que Abelardo de la Espriella es el nuevo presidente de la República”, afirmó.
Sin embargo, dejó claro que ese reconocimiento no significa el fin de la confrontación política, sino el inicio de una nueva etapa desde la oposición democrática.
A la decisión de Cepeda se sumó la de su fórmula vicepresidencial, Aida Quilcué, quien también confirmó que ocupará la curul en la Cámara de Representantes que le concede el Estatuto de la Oposición por haber obtenido la segunda mayor votación en la elección vicepresidencial.
“Es mi voluntad ejercer el derecho a la oposición y ocupar la curul en la Cámara de Representantes”, manifestó la dirigente indígena en comunicación oficial.
Ambos ejercerán ese derecho gracias al artículo 24 de la Ley 1909 de 2018, conocido como el Estatuto de la Oposición, que garantiza una curul en el Senado al segundo candidato más votado para la Presidencia y otra en la Cámara al segundo aspirante a la Vicepresidencia.
La norma también establece que quienes acepten estos escaños harán parte de las Comisiones Primeras Constitucionales Permanentes del Congreso, desde donde podrán participar en los principales debates sobre reformas constitucionales, derechos fundamentales, justicia y organización del Estado.
Con la llegada de Cepeda y Quilcué al Capitolio, el Pacto Histórico fortalece su estrategia para ejercer control político sobre el nuevo Gobierno y mantener vigentes las banderas que impulsó durante la administración del presidente Gustavo Petro.
El anuncio coincide con la decisión de la bancada del Pacto Histórico de declararse oficialmente en oposición al gobierno de Abelardo de la Espriella, lo que anticipa un Congreso marcado por fuertes debates políticos, especialmente alrededor de las reformas económicas, sociales, laborales y de seguridad que impulsará la nueva administración.
Así, mientras el presidente electo avanza en el proceso de empalme y conforma su gabinete ministerial, la oposición también comienza a organizarse. Con más de 12 millones de votos detrás de su candidatura y una curul garantizada por la ley, Iván Cepeda se perfila como el principal contradictor del nuevo Gobierno desde el Senado de la República, en un escenario político que promete intensos enfrentamientos durante el periodo legislativo 2026-2030.
