El abogado Julián Quintana, representante legal de la familia de Valeria Afanador, la niña desaparecida y luego encontrada sin vida en el río Frío, solicitó formalmente al Ministerio de Educación y a las autoridades competentes el cierre inmediato del colegio Gimnasio Campestre Los Laureles Bilingüe, en Cajicá.
Quintana argumenta que las directivas del colegio habrían incurrido en una grave omisión en sus responsabilidades, ya que no garantizaron la seguridad y el cuidado adecuado de la menor, quien desapareció en horas escolares. Pese a que el informe de Medicina Legal determinó que la causa de la muerte fue por ahogamiento, el abogado enfatiza que no se puede descartar la posibilidad de que Valeria haya sido empujada, por lo que solicita que se inicie una investigación penal contra los responsables de la institución.
“Las autoridades educativas deben asumir su responsabilidad y garantizar un entorno seguro para los estudiantes. No podemos permitir que casos como este queden en la impunidad”, señaló Quintana.