Una escena de angustia y conmoción sacudió la tarde de este lunes 20 de abril a la comunidad académica de la Universidad Sergio Arboleda, en Bogotá, tras la muerte de una estudiante de primer semestre al interior del campus, en un hecho que obligó a la evacuación inmediata de las instalaciones y activó los protocolos de emergencia.
El suceso, que aún es materia de investigación, ocurrió hacia las 3:45 p.m. en una de las torres del complejo universitario, donde funciona la Facultad de Derecho. Según versiones preliminares, la joven habría caído desde un sexto piso hacia la plazoleta central, un espacio de alta circulación, generando pánico entre quienes presenciaron o escucharon el impacto.
Testigos relataron momentos de confusión y alarma. “Se escuchó un golpe muy fuerte, seguido de gritos. En menos de cinco minutos evacuaron toda la universidad y cancelaron las clases”, aseguró Nicolás Buitrago, estudiante de Comunicación Social y Periodismo, en declaraciones a medios nacionales. La evacuación se realizó de manera rápida y organizada, mientras personal administrativo suspendía de inmediato las actividades académicas.
Dentro del campus, la información inicial fue escasa, lo que aumentó la incertidumbre entre los estudiantes. “Sabíamos que era una estudiante de Derecho, pero no había más detalles. Fue un momento de mucha conmoción”, agregó Buitrago, quien también señaló que no fue posible identificar a la víctima en medio de la emergencia.
Imágenes difundidas en redes sociales evidenciaron la magnitud de la evacuación: centenares de estudiantes saliendo apresuradamente y concentrándose en zonas externas, mientras se desplegaban los protocolos de atención.
Horas después, la Universidad Sergio Arboleda confirmó el fallecimiento a través de un comunicado oficial, en el que expresó su profundo pesar y solidaridad con la familia, amigos y compañeros de la joven. Asimismo, informó que se activaron de inmediato los protocolos internos y se dio aviso a las autoridades para esclarecer lo ocurrido.
La institución también anunció la disponibilidad de acompañamiento psicosocial para la comunidad universitaria y declaró duelo institucional, además de la suspensión de clases para el martes 21 de abril.
Por ahora, las autoridades no han entregado conclusiones definitivas sobre las circunstancias del hecho. El caso continúa en verificación, mientras crecen los cuestionamientos sobre las condiciones de seguridad en el campus y la necesidad de fortalecer las medidas de prevención ante este tipo de emergencias.
