Se trata de una versión inédita del Himno Nacional de Colombia, interpretada por variedad de sonidos de la naturaleza y como homenaje a la riqueza natural que alberga como el país más biodiverso del mundo por metro cuadrado.
Esta iniciativa honra, valora y amplifica la importancia crucial de la biodiversidad para Colombia y el mundo entero al reunir cantos de aves y anfibios, sonidos de animales emblemáticos como el jaguar y la destacada acústica de ecosistemas que se extienden desde reservas naturales en los Llanos Orientales hasta la Sierra Nevada de Santa Marta.
Esta composición única, contó con el talento del reconocido músico y productor Miguel de Narváez, quien lideró la fusión de los sonidos naturales con la melodía del himno del país.
Además, biólogos y expertos en biodiversidad colaboraron en la selección de las especies y los lugares de grabación, garantizando la autenticidad y el respeto por los ecosistemas. La grabación empleó alta tecnología para capturar con precisión la riqueza y la diversidad de la fauna colombiana.