Lo que comenzó como un expediente disciplinario por supuestas irregularidades al interior de la Escuela de Carabineros terminó convirtiéndose en un documento que podría definir el futuro penitenciario de Daneidy Barrera Rojas, conocida como Epa Colombia.
Un informe oficial fechado el 4 de julio de 2026, remitido al Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), reúne doce reportes sobre el comportamiento de la influenciadora durante su permanencia en ese centro de reclusión. Entre ellos figura un episodio especialmente delicado: un presunto procedimiento estético realizado dentro de las instalaciones de la Escuela de Carabineros.
Según los documentos conocidos por un medio nacional, las autoridades encontraron indicios físicos compatibles con una intervención cosmética, entre ellos inflamación en los labios y pequeñas equimosis en el rostro. Sin embargo, cuando fue consultada por la mayor Luz Amparo Pinto Rivera sobre si se había sometido a algún procedimiento médico o estético, Barrera respondió que no se había practicado ninguna intervención.
La situación tomó otro rumbo tras la declaración de su compañera de habitación, Margareth Chacón, quien aseguró que durante una jornada de visitas, el 31 de mayo de 2026, un visitante le habría aplicado sustancias de relleno en glúteos, pómulos, mentón y labios.
De acuerdo con ese mismo reporte, después del procedimiento Barrera habría presentado dolor intenso y episodios de fiebre durante la noche. Esa versión quedó registrada como el testimonio de una tercera persona y no como una constatación directa de la oficial que elaboró el informe.
Las sospechas aumentaron cuando, al día siguiente de conocerse esa versión, personal de custodia realizó una inspección en la habitación ocupada por Barrera y Chacón.
Según el acta, fueron encontrados frascos de lidocaína al 2 %, Pisacaína, ácido hialurónico, Newcaína, jeringas, agujas hipodérmicas, gasas, suero fisiológico, lancetas retráctiles y otros insumos de uso médico, elementos cuya presencia está siendo objeto de revisión por las autoridades penitenciarias.
El expediente también recoge una versión según la cual las jeringas y demás materiales habrían ingresado ocultos en un domicilio. En el informe se menciona al intendente Wilson Beltrán, quien reconoció haber entregado una bolsa con un helado solicitada por Barrera, aunque aseguró desconocer que el paquete pudiera contener otros elementos.
El presunto procedimiento estético no es el único episodio consignado en el expediente.
Los informes oficiales relacionan doce novedades ocurridas entre septiembre de 2025 y julio de 2026, entre ellas el hallazgo de tres teléfonos celulares pocos días después de su ingreso a la Escuela de Carabineros; intentos de ingreso de medicamentos e insumos médicos ocultos en alimentos; quejas formuladas por otras internas; discusiones con personal de custodia; y presuntas agresiones verbales contra uniformados.
Uno de los reportes señala que el 13 de diciembre de 2025 fue interceptado un domicilio en cuyo interior, además del almuerzo, se encontraron decenas de jeringas, frascos de bótox, productos de relleno facial, agujas, guantes, tapabocas y otros implementos médicos.
Otro informe registra que el 9 de enero de 2026 la creadora de contenido habría increpado a un patrullero con la frase: “Ya van dos veces con usted; a la tercera, aténgase”.
Posteriormente, el 14 de marzo de ese año, durante una inspección de alimentos llevados por su madre, otro reporte sostiene que Barrera insultó a una uniformada mientras los custodios intervenían para evitar una confrontación.
El episodio más reciente quedó registrado el 6 de julio de 2026, cuando, según el informe de la mayor Luz Amparo Pinto Rivera, la influenciadora reaccionó con insultos después de que se negara el ingreso de un domicilio fuera del horario autorizado.
Toda la documentación fue remitida a la Dirección General del Inpec para evaluar la conducta de Daneidy Barrera dentro del centro especial de reclusión.
La revisión podría derivar en una decisión sobre su permanencia en la Escuela de Carabineros o en un eventual traslado a la cárcel El Buen Pastor.
Por ahora, los reportes conocidos hacen parte de una evaluación administrativa y disciplinaria. Corresponderá a las autoridades competentes verificar los hechos y determinar si las presuntas irregularidades ameritan un cambio en las condiciones de reclusión de la influenciadora.
