• 22 agosto, 2026 3:53 am

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El CNE entra a definir el futuro del petrismo en medio de renuncias, dudas legales y una consulta al borde del colapso.

La cuenta regresiva hacia la consulta interna del Pacto Histórico, prevista para el 26 de octubre, se convirtió en una carrera contra el reloj marcada por divisiones internas, incertidumbre jurídica y fuego cruzado entre sus propios líderes.

El Consejo Nacional Electoral (CNE), ahora epicentro de la disputa, prepara una ponencia clave que podría definir si el movimiento podrá presentarse como un partido unificado o si su consulta deberá realizarse bajo el esquema interpartidista. La diferencia no es menor: de esa decisión depende su validez jurídica, la posibilidad de usar el logo y la personería en los tarjetones, y, en últimas, la viabilidad política del proyecto progresista rumbo a 2026.

Mientras los precandidatos Iván Cepeda y Carolina Corcho continúan sus recorridos por las regiones, en los pasillos del alto tribunal electoral se multiplican las reuniones, presiones y llamados urgentes. “El panorama es favorable”, aseguran fuentes del petrismo, pero dentro del CNE no hay unanimidad y crecen las tensiones internas entre los magistrados sobre la interpretación de los alcances legales de la consulta.

El punto de quiebre llegó con el retiro sorpresivo de Daniel Quintero, quien argumentó riesgos de inhabilidad para competir en las elecciones de marzo. Sin embargo, en sectores del Pacto su decisión se lee como un movimiento estratégico para reposicionarse políticamente y ganar tiempo.

El exalcalde de Medellín exigió incluso la reimpresión de los tarjetones para retirar su fotografía, algo que el registrador nacional Hernán Penagos descartó tajantemente:

“No estaríamos preparados para cambiar los tarjetones. Los plazos son perentorios. Estamos a menos de diez días de la consulta”, aseguró el funcionario.

En otras palabras, el rostro de Quintero seguirá apareciendo en los tarjetones, aunque ya no participe oficialmente.

Sin embargo, expertos como el exregistrador Alfonso Portela aclaran que la Ley 1475 de 2011 no prevé sanciones económicas directas para los precandidatos que se retiren, sino eventuales consecuencias disciplinarias internas y responsabilidad administrativa solo si se prueba un daño patrimonial.

A menos de diez días de la jornada, el panorama es incierto. Los tarjetones están impresos, uno de los principales candidatos se retiró, y el fallo del CNE aún no llega. Entre tanto, los equipos de campaña intentan mantener el entusiasmo de una militancia que empieza a mostrar fatiga y desconfianza ante lo que califican como “una tormenta política orquestada desde dentro y fuera del Gobierno”.

Si el tribunal no despeja las dudas a tiempo, la consulta podría quedar en el limbo, abriendo un nuevo frente de disputa dentro del petrismo y poniendo en entredicho la estrategia electoral que busca consolidar un frente amplio de izquierda para las presidenciales de 2026.

Por ahora, el reloj avanza y el CNE tiene en sus manos una decisión que no solo definirá el futuro del Pacto Histórico, sino también la estabilidad del proyecto político que llevó a Gustavo Petro al poder.

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