En respuesta a crecientes cuestionamientos, el Ministerio de Relaciones Exteriores salió al paso de la controversia por el contrato suscrito con la Casa de Moneda de Portugal para la producción de pasaportes, asegurando que el acuerdo cumple plenamente con la normativa vigente, aunque reconoció que debió ser modificado tras dificultades para obtener garantías en el mercado asegurador.
El contrato, que contempla la producción, personalización, custodia y distribución de libretas de pasaportes, así como la impresión de etiquetas de visa, ha estado bajo la lupa por la ausencia inicial de pólizas. Sin embargo, la Cancillería aclaró que, conforme al Artículo 7 de la Ley 1150 de 2007, este tipo de garantías no son obligatorias en contratos interadministrativos.
Pese a ello, y en un giro que revela la presión de los entes de control, el Ministerio decidió exigir pólizas bajo condiciones similares a contratos anteriores. Fue entonces cuando surgió un nuevo obstáculo: la Imprenta Nacional de Colombia, encargada de adelantar el proceso, no logró obtener respaldo del sector asegurador privado, tras la negativa de varias compañías a asumir el riesgo.
Ante este escenario, la solución llegó desde el sector público. La aseguradora estatal La Previsora fue finalmente la entidad que ofreció condiciones viables, lo que obligó a realizar un análisis técnico de riesgos y a modificar el contrato para incluir pólizas de cumplimiento y responsabilidad civil contractual.
Este ajuste, según la Cancillería, no solo permitió destrabar el proceso, sino que garantizó que el acuerdo se mantuviera dentro de los principios de eficiencia, transparencia y responsabilidad en el manejo de los recursos públicos. No obstante, el hecho de que el contrato haya requerido modificaciones en pleno desarrollo alimenta las críticas sobre la planeación inicial del proyecto.
“El contrato está plenamente respaldado”, insistió el Ministerio, al tiempo que invitó a la ciudadanía a consultar las pólizas en la plataforma SECOP II, como parte de los estándares de acceso a la información.
En medio del debate, la Cancillería reafirmó su compromiso con la implementación del nuevo modelo de pasaportes, una iniciativa clave que ahora enfrenta no solo retos técnicos, sino también un creciente escrutinio político y ciudadano.
