La guerra en Colombia dio anoche un salto alarmante. El número de soldados muertos tras el ataque terrorista contra una base militar en Aguachica, Cesar, ascendió a siete y el de heridos a 30, luego de que la guerrilla del ELN utilizara drones cargados con explosivos para atacar de forma indiscriminada a tropas del Ejército Nacional.
El atentado se registró en la Base Militar del 27, adscrita al Batallón de Infantería No. 14 Antonio Ricaurte, ubicada en el caserío El Juncal. Según confirmó el Ejército, la acción criminal fue perpetrada por el Frente Camilo Torres del ELN, que ejecutó el ataque mientras los uniformados descansaban en hamacas tras una jornada de entrenamiento.
“Los criminales emplearon drones acondicionados con explosivos improvisados y realizaron el lanzamiento indiscriminado de artefactos explosivos no convencionales”, señaló la institución castrense en un comunicado oficial, confirmando que esta tecnología se ha convertido en una de las armas más letales del conflicto armado actual.
En el ataque perdieron la vida los soldados Jaime Alejandro Cárdenas Ramírez, Mateo Pino Pulgarín, Juan David Pérez Vides, Kevin Andrés Méndez Torres, Jhon Fredy Moreno Sierra y Brandon Daniel Valderrama Martínez, cuyos nombres hoy engrosan la lista de víctimas de una violencia que no da tregua.
El comandante del Ejército, general Luis Emilio Cardozo, advirtió que desde abril de 2024, cuando se registró el primer ataque con drones en el Cauca, ya se contabilizan 395 atentados con este tipo de artefactos. “Es una amenaza multidominio que llegó para quedarse”, afirmó, reconociendo que el conflicto colombiano ha entrado en una fase de guerra tecnológica sin precedentes.
La base atacada se encuentra en una zona de fuerte influencia del ELN, grupo que esta semana ejecutó cerca de 100 acciones armadas durante un paro armado de 72 horas en varios departamentos del país, paralizando comunidades enteras y sembrando el miedo entre la población civil.
Desde el Gobierno, la reacción fue contundente. El ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, calificó al ELN como un “cartel terrorista” y advirtió que no desmantelar por completo su accionar representa un riesgo grave para la seguridad nacional. “Aunque las Fuerzas Militares han logrado inhibir alrededor del 95 % de los ataques con drones, esta amenaza ha crecido exponencialmente y a una velocidad muy rápida”, afirmó.
El ataque en Aguachica se suma a una semana marcada por la escalada violenta. El pasado martes, disidencias de las Farc mantuvieron sitiada durante más de siete horas la localidad de Buenos Aires, Cauca, dejando ocho policías heridos y múltiples edificaciones destruidas.
Mientras el país llora a sus soldados, el uso de drones explosivos por parte de los grupos armados ilegales deja en evidencia una realidad inquietante: el conflicto colombiano no solo persiste, sino que se transforma y se vuelve cada vez más letal. La pregunta que queda en el aire es si el Estado está preparado para enfrentar esta nueva forma de guerra antes de que el número de víctimas siga aumentando.
