Alfredo Saade, jefe de gabinete del presidente Gustavo Petro, se pronunció sobre la muerte de Miguel Uribe y la seguridad en la actividad política, afirmando que la política “siempre tiene un riesgo”, comparándola con actividades cotidianas como manejar bicicleta. Estas declaraciones han generado rechazo en diversos sectores políticos y sociales del país.
En sus palabras, Saade señaló que Colombia es un país con una historia convulsa de más de 200 años marcada por violencia y luchas políticas, por lo que el riesgo en la actividad pública es inherente. Además, aseguró que el Gobierno mantiene un Consejo de Seguridad Nacional para salvaguardar la vida y la honra de los ciudadanos, especialmente de quienes aspiran a la presidencia.
Sin embargo, varios líderes políticos, analistas y organizaciones civiles han criticado estas afirmaciones, calificándolas de insensibles y minimizadoras frente a la gravedad de los hechos recientes y el contexto de violencia política que atraviesa el país. Para ellos, las palabras de Saade podrían interpretarse como una normalización del riesgo y la violencia que enfrentan los candidatos, lo que podría afectar la percepción pública sobre la seguridad y el compromiso real del gobierno en proteger a sus líderes.
Por su parte, algunos sectores defienden las declaraciones, argumentando que reflejan la realidad compleja y desafiante de la política colombiana y que subrayan la importancia del trabajo del gobierno en temas de seguridad.
La controversia generada pone en evidencia la sensibilidad del tema y la necesidad de fortalecer las garantías para quienes participan en la vida política del país.