La inconformidad ciudadana en Ibagué va en aumento tras el incremento de $400 pesos en el pasaje de buseta para este año, una decisión que ya desató un fuerte rechazo social y encendió las alarmas entre centrales obreras, líderes transportadores y colectivos ciudadanos, que anunciaron una jornada de protesta para la próxima semana.
Los inconformes calificaron el ajuste tarifario como desproporcionado e injustificado, y advirtieron que el golpe recae directamente sobre los bolsillos de miles de familias que dependen a diario del transporte público para trabajar, estudiar y acceder a servicios básicos.
El principal argumento de los sectores críticos es que el incremento equivale a cerca del 13 %, muy por encima del 5 % del Índice de Precios al Consumidor (IPC) con el que cerró el año anterior. A esto se suma, según los voceros, la ausencia de estudios técnicos públicos que respalden la decisión y la falta de concertación con usuarios y trabajadores del sector.
“Se tuvo en cuenta la falta de concertación, no existen estudios técnicos para justificar el alza, fue superior al IPC y es una de las más altas entre las ciudades capitales del país. Además, el sistema estratégico de transporte está mal implementado: no hay modernización de flota y sí una clara precarización laboral”, afirmó José Edilson Pava, líder transportador en la región.
Desde el 1.º de enero, el pasaje de buseta en la capital tolimense quedó fijado así:
- Lunes a sábado: de $2.900 a $3.300
- Domingos y festivos: de $3.000 a $3.400
Un incremento que, según los usuarios, impacta con mayor fuerza a los hogares de bajos ingresos, especialmente aquellos donde varios integrantes deben movilizarse a diario.
La Central Unitaria de Trabajadores (CUT) también se sumó a las críticas y desestimó los argumentos que justificarían el aumento. En un comunicado señaló que el comportamiento de los combustibles no ha tenido un alza proporcional, y que el salario mínimo no puede usarse como sustento, ya que no tiene incidencia directa en la tarifa del transporte urbano.
Para este lunes está prevista una reunión entre centrales obreras y colectivos ciudadanos, en la que se definirán los detalles de la jornada de protesta, que, de no haber acuerdos, se realizaría el próximo viernes.
Mientras tanto, los sectores inconformes hicieron un llamado urgente a la Alcaldía de Ibagué y a las autoridades de Movilidad para que se instale una mesa de diálogo que permita revisar el aumento y concertar una salida a una coyuntura que amenaza con escalar a un conflicto social mayor.
