Un nuevo hecho de sangre estremeció la noche de este sábado a Ibagué. Diego Roa fue asesinado en un ataque sicarial perpetrado en la calle 25 con avenida Ferrocarril, en inmediaciones del barrio San Pedro Alejandrino y a escasos metros del comando de la Policía Metropolitana de Ibagué, en un episodio que vuelve a poner en el centro del debate la seguridad en la capital tolimense.
Según versiones preliminares, dos sujetos que se movilizaban en motocicleta llegaron hasta el sector y, sin mediar palabra, el parrillero desenfundó un arma de fuego y disparó en repetidas ocasiones contra la víctima, quien se encontraba en la zona al momento del ataque. Tras cometer el crimen, los responsables huyeron con rumbo desconocido, desatando pánico entre comerciantes y residentes.
Roa, gravemente herido y con impactos de bala en diferentes partes del cuerpo, fue auxiliado por personas del sector que, en medio del caos, lo trasladaron en un taxi hasta el Hospital Federico Lleras Acosta, sede La Francia. Pese a los esfuerzos del personal médico, su fallecimiento fue confirmado minutos después de su ingreso.
La reacción policial no se hizo esperar. La Policía Metropolitana activó un “plan candado” en puntos estratégicos de la ciudad para intentar cerrarles el paso a los agresores, mientras unidades judiciales adelantaban la inspección técnica al cadáver y la recolección de pruebas en el lugar de los hechos.
Hasta el momento, las autoridades no han emitido un pronunciamiento oficial sobre los posibles móviles del crimen. Sin embargo, la comunidad del sector expresó su preocupación y cuestionó cómo un ataque de esta magnitud pudo ejecutarse en una zona tan cercana a instalaciones policiales.
