El fuerte aguacero que azotó a Ibagué en la tarde de este domingo volvió a dejar en evidencia la vulnerabilidad de la ciudad frente a las lluvias. Uno de los incidentes más graves se registró en la avenida Ambalá con calle 36, donde un árbol cayó sobre la vía, bloqueando la movilidad y generando pánico entre los transeúntes.
La emergencia fue atendida por unidades del Cuerpo Oficial de Bomberos, que trabajaron durante varios minutos para retirar los escombros y habilitar el paso vehicular. Aunque por fortuna no se registraron heridos, los daños materiales y el caos en el tráfico provocaron fuertes críticas de los ciudadanos.
La Secretaría de Ambiente y Gestión del Riesgo emitió un comunicado en el que pidió a los ibaguereños extremar precauciones durante los episodios de lluvia y reportar cualquier emergencia a las líneas 119 y 123.
La Administración Municipal aseguró que mantiene monitoreo constante ante posibles deslizamientos o nuevas caídas de árboles, especialmente en barrios de ladera y zonas con suelos inestables.
Aun así, expertos en gestión del riesgo advierten que la temporada de lluvias podría extenderse, y sin un plan estructural de mantenimiento, la capital tolimense seguirá enfrentando episodios de emergencia cada vez que caiga un aguacero fuerte.
