Un nuevo debate sobre la laicidad del Estado colombiano y la libertad de cultos llegó a la Corte Constitucional, luego de que dos periodistas ateos interpusieran una acción de tutela contra la Alcaldía de Ibagué (Tolima) por la denominación de dos escenarios deportivos.
El caso está en manos del magistrado Vladimir Fernández Andrade y busca que se modifique el nombre de un coliseo y de un parque deportivo de la capital tolimense. Según los accionantes, los nombres hacen alusión a la creencia en un dios, lo cual —a su juicio— vulnera los derechos fundamentales de quienes no profesan ninguna religión.
En la acción judicial se argumenta que la administración local habría desconocido el principio de neutralidad religiosa del Estado, al promover denominaciones con connotaciones de fe en espacios públicos destinados a toda la ciudadanía.
Cabe recordar que los demandantes ya habían solicitado a la Alcaldía y a un juzgado de primera instancia el cambio de los nombres, pero sus pretensiones fueron negadas. Ahora, el litigio escaló al alto tribunal constitucional, que deberá pronunciarse sobre si existe o no una vulneración a la libertad de conciencia y de cultos.
La discusión, más allá de lo jurídico, revive el debate sobre el alcance del Estado laico en Colombia y la tensión entre las tradiciones culturales con referencias religiosas y el respeto a la diversidad de creencias en los espacios públicos.
