Luego de horas de incertidumbre que estremecieron al país, la Guardia Indígena confirmó que la senadora Aida Quilcué y los integrantes de su esquema de seguridad fueron hallados con vida en el departamento del Cauca.
“Desde el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) se informa a la opinión pública que la senadora y lideresa indígena Aida Quilcué, junto con Ovidio Pontón y Alberto Tróchez, fueron encontrados y se encuentran a salvo”, indicó la organización en un comunicado oficial.
La confirmación también llegó a través de un audio difundido por Yamil Sánchez, vocero de la Guardia Indígena. “Confirmado, apareció la mayora Aida, acabé de hablar con ella, fue realmente retenida”, afirmó.
El ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, informó en la red social X que fue la propia Guardia Indígena la que logró ubicar a la congresista y a sus escoltas. “Todos están bien. Nuestra Fuerza Pública avanza a la zona. Una vez se tenga mayor información, será comunicada”, señaló.
Por su parte, el presidente Gustavo Petro explicó durante el Consejo de Ministros en Montería que primero fue hallado el vehículo y posteriormente la senadora y sus escoltas, quienes fueron encontrados caminando en la zona.
“El carro se encontró primero, luego se encontró a Aida con los escoltas como caminando. Por lo menos está bien”, expresó el mandatario.
Fuentes confirmaron que Quilcué fue ubicada en el sector de Gabriel López, en el páramo de Guanacas, y se encuentra fuera de peligro. El alcalde de Inzá, Delio Trujillo, también ratificó la liberación a medios nacionales.
La retención de la congresista, reconocida lideresa indígena y miembro del partido MAIS, ocurre en un contexto de creciente violencia contra dirigentes políticos en el país. De hecho, esta sería la segunda acción criminal contra un senador en menos de una semana.
Días atrás, el esquema de seguridad del senador Jairo Castellanos fue atacado con ráfagas de fusil en Arauca, dejando dos escoltas asesinados. El legislador no se encontraba en el vehículo en ese momento. La guerrilla del ELN se atribuyó ese atentado, argumentando que el vehículo no se detuvo en un retén ilegal instalado en la vía.
El episodio de Aida Quilcué reaviva las alarmas sobre la seguridad de los congresistas y la capacidad del Estado para garantizar la protección de líderes políticos, especialmente en territorios donde persisten estructuras armadas ilegales.
