Condiciones adversas para el sobrevuelo habrían sido las razones que llevaron a que un helicóptero Huey II de la Fuerza Aérea se precipitara en el departamento del Vichada. En el siniestro murieron ocho uniformados que estaban en medio de una misión médica para tratar de salvarle la vida a un indígena.
“Estos cuatro hombres y cuatro mujeres entregaron su vida de manera heroica en el cumplimiento de una misión de evacuación aeromédica humanitaria”, señaló el general Luis Carlos Córdoba, comandante de la Fuerza Aérea Colombiana.
La noticia del siniestro se conoció en la mañana de este 29 de septiembre. El propio presidente Gustavo Petro alertó que los uniformados habían fallecido en zona rural del municipio de Cumaribo en el Vichada.
En este siniestro aéreo fallecieron el capitán Julián Perilla Pinto, el subteniente Edgar Durán Villareal, el técnico segundo Jhonattan Caro Rincón, la técnica tercera Liceth Duarte Barbosa, y los técnico cuarto Karel Rojas Núñez, Luis Montoya Ospina, Ana María Gutiérrez Bolívar y María González Ramírez.
Todos ellos volaban con la intención de evacuar a un indígena de la comunidad Piapoco que necesitaba asistencia humanitaria.
Desde la FAC aseguraron que están asistiendo a las familias de los uniformados accidentados en estos momentos y agradecieron los mensajes de condolencia que han hecho llegar a las Fuerzas Militares en estos momentos.
