La ofensiva contra el multicrimen en el sur del Tolima dio un golpe certero al narcotráfico local. En una operación conjunta entre la Policía Nacional, la Fiscalía General de la Nación y el CACOM 4 de la Fuerza Aérea, fue desarticulado el Grupo Delincuencial Común Organizado (GDCO) autodenominado “Los Sureños”, señalados de tener el control del expendio de drogas en Chaparral.
El operativo incluyó cuatro allanamientos simultáneos en los barrios Beltrán, Libertador, San Juan Bautista y la vereda La Línea Diamante, donde fueron capturadas cinco personas requeridas por orden judicial. Según la Fiscalía 63 Seccional de Chaparral, a los detenidos se les imputan los delitos de concierto para delinquir agravado con fines de narcotráfico y destinación ilícita de muebles e inmuebles.
La caída de “Los Sureños” fue el resultado de un trabajo de ocho meses de investigación estructural, en el que se realizaron seguimientos, vigilancias técnicas y análisis de contexto que dejaron al descubierto la manera en que la red mantenía bajo control el microtráfico en sectores estratégicos de Chaparral.
Entre los capturados figuran los señalados cabecillas de la organización: alias “Burro”, “Maluma” y “Thanos”, quienes presuntamente direccionaban la distribución de marihuana y bazuco en entornos escolares y deportivos, afectando principalmente a niños, niñas y adolescentes.
Durante el procedimiento, las autoridades incautaron 365 dosis de estupefacientes listas para la venta, 540 mil pesos en efectivo producto de la comercialización y cinco celulares que contenían información clave sobre las rutas de distribución y las conexiones de la banda.
Los capturados y el material incautado fueron dejados a disposición de la Fiscalía, mientras un juez de control de garantías define su situación jurídica.
Más allá de la contundencia del operativo, lo que preocupa a las autoridades es que estructuras como “Los Sureños” no solo operan en zonas urbanas, sino que logran permear veredas y corregimientos, donde jóvenes y hasta menores de edad terminan siendo utilizados como expendedores o consumidores.
“El golpe no es solo contra el microtráfico, sino contra quienes están destruyendo el tejido social del sur del Tolima, instrumentalizando a la juventud”, advirtió una fuente judicial.