En una acción contundente contra la delincuencia organizada en la ciudad de Ibagué, la Seccional de Investigación Criminal de la Policía Metropolitana, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, logró desarticular el Grupo de Delincuencia Común Organizada conocido como “LOS CHIRIBICOS”. Este grupo, presuntamente se dedicaba al tráfico de estupefacientes en menores cantidades en las comunas 3 y 4 de la ciudad, siendo desmantelado luego de más de cinco meses de investigación y seguimiento. El operativo resultó en la captura de seis de sus integrantes, quienes enfrentan serias imputaciones por delitos como concierto para delinquir, tráfico, fabricación o porte de estupefacientes y destinación ilícita de inmueble.
El proceso judicial, habría iniciado hace más de cinco meses teniendo en cuenta información que había sido aportada a los investigadores, donde se pudo establecer que se dedicaban al tráfico, comercialización y distribución de sustancias estupefacientes en sus diferentes modalidades.
MODUS OPERANDI DEL GRUPO CRIMINAL
La organización “LOS CHIRIBICOS” presuntamente se dedicaban a la comercialización al menudeo de sustancias estupefacientes, principalmente marihuana y cocaína, en la modalidad de venta directa en dosis pequeñas.
Este grupo operaba principalmente en el barrio Gaitán, un sector de la Comuna 3, donde la venta de estupefacientes estaba dirigida a consumidores habituales que acudían constantemente a la residencia de alias “TIBURON” para adquirir las sustancias ilícitas o en ocasiones suministradas por parte de los encargados de expender en vía pública.
Los integrantes de la banda no solo se encargaban de la venta de estupefacientes, sino que también promovían el incremento de otros delitos en la zona. A medida que aumentaba la demanda de sustancias ilícitas, se observaba un repunte en los hurtos a personas, las riñas callejeras y las lesiones personales. Los consumidores de estupefacientes, buscando financiar su adicción, recurrían al hurto como principal fuente de ingreso para adquirir las dosis ilícitas.
La estructura criminal operaba con roles claramente definidos, desde los líderes hasta los encargados de la distribución en las calles. En este caso, el líder del grupo, Luis Esteban Cardoso, conocido como alias “Tiburón”, encabezaba la organización. También se encontraba Daniel Fernando Prada Cardoso, alias “Serrucho”, quien ocupaba un puesto de relevancia en la jerarquía del grupo y era primo de “Tiburón”.
Junto a ellos, el grupo estaba compuesto por Rubén Cortés alias “Zarco”, Javier Rodríguez alias “Lulo”, Manuel López alias “Truquinis” y Wilson González alias “Nariz”, quienes cumplían funciones de expendio de estupefacientes en diferentes puntos de las comunas 3 y 4.
LOS OPERATIVOS Y LA INCAUTACIÓN DE PRUEBAS
Estos incluyeron siete allanamientos simultáneos que permitieron la incautación de varios elementos de interés para la investigación. Entre los hallazgos destacan: 350 gramos de bazuco, una de las sustancias de mayor consumo en la zona, 280 gramos de marihuana, destinada a la venta en dosis pequeñas, varios elementos utilizados para la dosificación de las sustancias estupefacientes, un arma de fuego, que evidenciaba la peligrosidad y la capacidad de intimidación del grupo, un teléfono móvil que será analizado para obtener más información sobre las comunicaciones delictivas, 260.000 pesos en efectivo, producto de las ganancias obtenidas por la venta de las sustancias y la recuperación de un perico barbi naranja y dos loros reales, que estaban en posesión de alias “Tiburón” en su vivienda.
IMPLICACIÓN DE ALIAS “TIBURÓN” EN OTROS DELITOS
Alias “Tiburón”, líder de la organización, no solo está vinculado con el tráfico de estupefacientes, sino que también es conocido por su participación en el hurto de motocicletas. Este comportamiento delictivo refleja la amplitud de la red criminal que mantenía bajo su control, la cual abarcaba diversas actividades ilegales, afectando la seguridad de la comunidad ibaguereña.
Además, a alias “Tiburón” se le imputó el delito de destinación ilícita de inmueble, ya que los estupefacientes eran vendidos en su propia residencia, lo que convierte la vivienda en un lugar utilizado para actividades ilícitas y afectaba directamente la seguridad en el sector.
HISTORIAL DELINCUENCIAL DE LOS IMPLICADOS
Es importante resaltar que los miembros de “LOS CHIRIBICOS” tenían un historial delictivo considerable, con 23 registros en el Sistema Penal Oral Acusatorio (SPOA), relacionados con delitos de hurto, tráfico de estupefacientes, concierto para delinquir agravado, porte ilegal de armas de fuego, fuga de presos, receptación y otros actos ilícitos. Este hecho demuestra la peligrosidad y la reincidencia de los delincuentes que estaban involucrados en este grupo de delincuencia común organizado.
Luego de las acciones judiciales correspondientes, fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la Nación y posteriormente presentados mediante audiencia, donde un juez control de garantías les dicto medida de aseguramiento en centro carcelario por los delitos que se les imputan.