La alcaldesa del Líbano, Beatriz Valencia, cumplió un arresto domiciliario de dos días el pasado fin de semana, tras ser sancionada por desacato a una orden judicial. El motivo de esta medida fue su negativa a entregar un vídeo solicitado en el marco de una investigación por supuesta sustracción de elementos de la administración municipal.
El caso comenzó el 6 de abril, cuando el ciudadano Pablo Emilio Vanegas presentó una denuncia alegando la desaparición de ciertos objetos del inventario municipal.
En respuesta a la denuncia, el concejal Fernandino Arbeláez, en conjunto con Jeison Guzmán, presidente del consejo, y la Personería del municipio, iniciaron una investigación para esclarecer los hechos.
Durante el curso de la investigación, se descubrió la existencia de un vídeo que, según se informa, capturó el momento exacto de la sustracción de los elementos en cuestión. Pese a las repetidas solicitudes, la alcaldesa Valencia se negó a entregar el material visual, lo que llevó a las autoridades judiciales a ordenar su arresto domiciliario por desacato.
El concejal Arbeláez comentó sobre la situación, destacando la importancia de la transparencia y la colaboración en la resolución de este tipo de casos. “Es fundamental que todos los funcionarios cumplan con sus responsabilidades y colaboren con las autoridades judiciales para garantizar la justicia y la verdad,” afirmó.
La sanción impuesta a la alcaldesa ha generado diversas reacciones en la comunidad local, con opiniones divididas sobre la severidad de la medida y las circunstancias que llevaron al desacato. Mientras algunos ciudadanos apoyan la sanción como un ejemplo de la necesidad de responsabilidad y transparencia en el gobierno, otros consideran que la medida fue excesiva.
La situación sigue en desarrollo, y las autoridades continúan trabajando para resolver el caso de la sustracción de los elementos municipales. Se espera que el vídeo sea finalmente entregado para su revisión como parte de la evidencia en la investigación.
