El candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, aseguró este martes que si es elegido nuevamente, traerá prosperidad a la comunidad latina, al tiempo que cuestionó a los migrantes recién llegados al país.
Durante un mitin en Pensilvania, uno de los estados clave para las próximas elecciones, Trump prometió crear empleos y mejorar la calidad de vida para los hispanos.
“Les traeré el mejor futuro a los puertorriqueños y a los hispanoestadounidenses (…) cuidaré de sus familias, defenderé la religión y traeré de vuelta puestos de trabajo, riqueza y fábricas”, dijo frente a una multitud en Allentown, ciudad con una alta concentración de habitantes hispanos.
Sin embargo, en su discurso también adoptó una postura firme hacia los migrantes, calificando la situación en la frontera sur de Estados Unidos como una “invasión” y afirmando que muchos de ellos representan un problema de seguridad.
“Nos han invadido (…) son asesinos, narcotraficantes, pandilleros, son de lo peor”, afirmó, en referencia a personas procedentes de países como Venezuela, Haití y Honduras que buscan asilo en Estados Unidos.
El mitin en Pensilvania se celebró en medio de una controversia causada por el comediante Tony Hinchcliffe, quien ofendió a los habitantes de Puerto Rico en un evento de Trump en Nueva York días antes.
Hinchcliffe se refirió a Puerto Rico como una “isla flotante de basura”, lo que provocó rechazo tanto de figuras demócratas como republicanas.
El ex presidente estadounidense reconoció que el comediante Tony Hinchcliffe “probablemente” no debería haber participado, después de que su comentario provocara una ola de críticas en el país.
“No sé si es un gran problema o no, pero no quiero que nadie haga bromas desagradables o estúpidas. Probablemente no debería haber estado allí”, declaró Trump.
“He tenido grandes relaciones con los hispanos, pero he tenido una relación realmente buena con Puerto Rico y la gente de Puerto Rico, ellos me aman. Cada vez que salgo, veo a alguien de Puerto Rico, me dan un abrazo y un beso”, aseveró.
Durante su discurso en Pensilvania, Trump enfatizó lo que considera logros de su administración en beneficio de Puerto Rico. Afirmó que hizo “más por Puerto Rico que ningún otro mandatario en la historia del país” durante su presidencia (2017-2021).
Mientras tanto, afuera del recinto, un grupo de manifestantes expresó su rechazo bajo el lema “¡Los inmigrantes hacen grande a Estados Unidos!”, en respuesta al eslogan de campaña de Trump “Make America Great Again”.
Los cánticos de “Trump, ¡fuera!” reflejaban el descontento entre sectores latinos, especialmente puertorriqueños, que se sintieron ofendidos tras los comentarios de Hinchcliffe.
Organizadores del voto latino han señalado que estos comentarios han comenzado a afectar la postura de algunos votantes hispanos que previamente apoyaban a Trump.
“Hemos escuchado de personas que, siendo republicanas, ahora cambiarán su voto hacia Kamala Harris por esto”, indicó Armando Jimenez, director adjunto de organización de Make the Road Action Pennsylvania.
Entretanto, la candidata demócrata y actual vicepresidenta, Kamala Harris afirmó que los votantes tienen en sus manos la oportunidad de escribir el “próximo capítulo” de la historia del país.
Harris pidió elegir entre “un futuro lleno de posibilidades” y “el caos y la división”. Además, advirtió sobre la “sed de poder sin control” que, en su opinión, caracteriza a su rival republicano.
“Este no es un candidato a la presidencia que esté pensando en cómo mejorar su vida. Es una persona inestable, obsesionada con la venganza, consumida por el resentimiento y en busca de un poder sin control”, dijo Harris a sus seguidores.
