Una nueva tragedia vial sacudió a China luego de que un minibús que transportaba pasajeros en condiciones de sobrecupo chocara violentamente contra un camión en una autopista de la provincia de Henan, dejando un saldo de 13 personas muertas y tres más gravemente heridas.
El accidente ocurrió en la madrugada de este jueves sobre la autopista G40, a la altura de la ciudad de Nanyang, cuando la minivan impactó por la parte trasera a un tractocamión que circulaba delante de ella.
De acuerdo con las autoridades chinas, el vehículo tenía capacidad para nueve pasajeros, pero al momento del choque transportaba a 16 personas, lo que volvió a poner en evidencia los graves problemas de seguridad vial y control de transporte que persisten en el país asiático.
La Oficina de Gestión del Tráfico del Ministerio de Seguridad Pública confirmó que el siniestro se registró hacia las 2:40 de la madrugada, hora local, y aseguró que un grupo especial fue enviado inmediatamente a la zona para coordinar la investigación y atender la emergencia.
“El vehículo colisionó por detrás contra un camión semirremolque que circulaba delante de él”, señalaron las autoridades a través de la red social Weibo.
Las imágenes difundidas por medios locales muestran la magnitud del impacto y el estado en que quedó el minibús, prácticamente destruido tras la colisión. Equipos de rescate y organismos de emergencia trabajaron durante varias horas para recuperar los cuerpos y auxiliar a los sobrevivientes.
El accidente generó indignación en redes sociales, donde miles de ciudadanos cuestionaron nuevamente la falta de controles frente al transporte informal, el sobrecupo y las constantes imprudencias al volante que continúan cobrando vidas en las carreteras de China.
Aunque el Gobierno aseguró que abrió una investigación para establecer responsabilidades, este nuevo hecho vuelve a encender las alarmas sobre las deficientes normas de seguridad vial y la débil supervisión del transporte de pasajeros en varias regiones del país.
Los accidentes mortales de tránsito siguen siendo frecuentes en China debido a prácticas de conducción temeraria, exceso de pasajeros y fallas en la regulación del transporte, una problemática que año tras año deja cientos de víctimas fatales en las carreteras del gigante asiático.
