La historia de Iverth Samuel Bonilla Arias, un joven colombiano de 22 años desaparecido en Brasil, tuvo un desenlace devastador. Tras diez días de búsqueda desesperada, su cuerpo fue hallado sin vida en el estado de Paraná, según confirmaron sus familiares este jueves.
El joven había desaparecido el lunes 13 de octubre en Foz do Iguazú, una zona fronteriza con Argentina y Paraguay. De acuerdo con el testimonio de su familia, Iverth salió de la vivienda donde se hospedaba en el barrio Vila C. Nova alrededor del mediodía, dejando su celular y documentos personales en casa. Desde entonces, no se volvió a saber nada de él.
Durante diez días, sus padres —Fabián Bonilla y su esposa— emprendieron una búsqueda contrarreloj en territorio brasileño, ante lo que describieron como “indiferencia” de las autoridades locales. Sin recursos y sin respuestas claras, recurrieron a redes sociales para pedir ayuda.
“El territorio es muy grande y necesitamos movernos de alguna forma más ágil. Cualquier moneda es un buen aporte para intentar buscar un vehículo y contratar un investigador que nos ayude”, dijo la madre del joven en un video difundido por TikTok.
El padre también publicó múltiples mensajes solicitando apoyo de ciudadanos y autoridades de Brasil, Argentina y Paraguay, dada la ubicación fronteriza de la zona. A pesar de la solidaridad de decenas de personas, la búsqueda terminó con la confirmación más dolorosa.
La familia informó que el cuerpo de Iverth fue encontrado en Paraná, aunque hasta el momento no se han revelado detalles oficiales sobre las causas ni las circunstancias de su muerte. El caso ya está en manos de las autoridades locales y del Consulado de Colombia en Brasil, que coordina las diligencias para la repatriación del cuerpo.
Tras conocer la noticia, el padre del joven publicó un mensaje cargado de dolor y gratitud:
“Sé que muchos corazones quieren poner su granito de arena. No sé si sean 8 o 10 días que pueda tener a mi hijo en Bogotá, hasta ese día volveré”, expresó Fabián Bonilla, quien agradeció los aportes económicos para traer a su hijo de regreso a Colombia.
Amigos y familiares han recordado a Iverth como un joven alegre, noble y soñador, que había viajado a Brasil por motivos personales y buscaba nuevas oportunidades. Su corta vida y trágico final han conmovido a cientos de personas que siguieron su caso a través de redes sociales, donde se difundió masivamente la campaña “#BusquemosAIverth”.
La Policía Civil de Paraná y el Consulado colombiano trabajan conjuntamente para esclarecer lo ocurrido. De momento, no se descarta ninguna hipótesis, y las autoridades esperan los resultados de los exámenes forenses para determinar las causas exactas de la muerte.
Mientras tanto, en Bogotá, la familia de Iverth Bonilla mantiene activa una campaña de donaciones para cubrir los costos de repatriación y exequias.
“Solo queremos tenerlo de vuelta, despedirlo como se merece”, expresó entre lágrimas su madre.
