Quincy Jones ha fallecido a los 91 años, tal y como ha confirmado su familia. El músico, conocido por sus colaboraciones con artistas de la talla de Frank Sinatra o Michael Jackson, también ha dejado un gran legado en el mundo del cine y la televisión, y no solo como compositor de bandas sonoras.
Aunque su gran impacto en la televisión viene de la mano de la canción del ‘El príncipe de Bel-Air’ que él compuso, logró su único Emmy por crear la banda sonora de la serie ‘Raíces’ en el año 1977. Antes de eso había recibido su primera nominación a los Oscar que llegó por partida doble en el año 1967. Fue nominado a mejor banda sonora por ‘A Sangre Fría’, y con su canción ‘The Eyes of Love’ de la película ‘Banning’ se convirtió en el primer músico afroamericano nominado a Mejor canción original.
A estas le siguieron otras tantas nominaciones a los Oscar (siete en total) por diferentes proyectos entre los que se encuentra ‘El color púrpura’, la película de Steven Spielberg de la que también fue productor. Tras este filme, su papel como compositor de bandas sonoras fue más bien escaso, pero siempre se ha mantenido muy ligado a Hollywood por el uso de muchas de sus canciones, como sucedió con ‘Austin Powers: Misterioso agente internacional’.
Durante su trayectoria, que duró más de 75 años, ganó 28 premios Grammy y fue nombrado uno de los músicos de jazz más influyentes del siglo XX por la revista Time.
También fue reconocido con nominaciones y distinciones en los Emmy, los Tony y los Oscar.
Produjo y dirigió la grabación del disco benéfico de 1985, We Are The World (Somos el mundo).
Para ello, reunió a 46 de los cantantes estadounidenses más populares de la época, entre ellos Jackson, Bruce Springsteen, Tina Turner y Cyndi Lauper.
Jones coescribió la canción para recaudar dinero con el fin de ayudar a quienes sufrían una hambruna devastadora en Etiopía.
Paz en su tumba.
