Momentos de máxima tensión se vivieron este sábado en Washington luego de que una ráfaga de entre 20 y 30 disparos desatara el caos en las inmediaciones de la Casa Blanca, obligando al Servicio Secreto a activar un operativo de emergencia mientras el presidente Donald Trump se encontraba dentro de la residencia oficial reunido con altos funcionarios.
El hecho ocurrió poco después de las 6:00 de la tarde en las cercanías de la calle 17 y la avenida Pennsylvania, una de las zonas más vigiladas de Estados Unidos. Periodistas acreditados que cubrían actividades en la Casa Blanca aseguraron haber escuchado múltiples detonaciones y relataron escenas de pánico mientras eran evacuados y obligados a refugiarse.
La primera confirmación oficial llegó por parte de Kash Patel, director del FBI, quien informó que agentes federales acudieron de inmediato al lugar para apoyar la respuesta del Servicio Secreto tras los disparos registrados cerca del complejo presidencial.
Minutos más tarde, el Servicio Secreto emitió un comunicado revelando detalles que aumentaron la preocupación sobre la seguridad en torno a la Casa Blanca.
“Un individuo extrajo un arma de su bolso y comenzó a disparar”, señaló la entidad.
Según el informe, los agentes reaccionaron abriendo fuego contra el sospechoso, quien resultó herido durante el intercambio y posteriormente murió en un hospital. Además, un transeúnte fue alcanzado por las balas en medio del caos.
Las autoridades confirmaron que ningún miembro del Servicio Secreto resultó lesionado y que el presidente Trump no estuvo en peligro directo. Sin embargo, la magnitud del operativo obligó a blindar completamente el perímetro presidencial mientras decenas de agentes recorrían la zona.
El comunicado oficial fue firmado por Anthony Guglielmi, jefe de comunicaciones del Servicio Secreto, quien indicó que la investigación continúa abierta y que se divulgarán más detalles en las próximas horas.
Las escenas de terror quedaron registradas por periodistas presentes en el lugar. Selina Wang, corresponsal de ABC News en la Casa Blanca, publicó un video en el que se escuchan repetidas detonaciones mientras realizaba una grabación en vivo. En las imágenes se observa cómo se lanza al suelo para protegerse.
“Sonaban como docenas de disparos”, escribió posteriormente en la red social X.
Medios como NBC News, CNN y la agencia AFP también confirmaron haber escuchado las detonaciones. Reid Adrian, un turista canadiense que se encontraba cerca del lugar, describió escenas de histeria colectiva.
“Oímos entre 20 y 25 sonidos que parecían fuegos artificiales, pero eran disparos, y entonces todo el mundo empezó a correr”, declaró a AFP.
Los reporteros que estaban en el Jardín Norte de la Casa Blanca afirmaron que recibieron órdenes inmediatas de correr y refugiarse en la sala de prensa mientras agentes armados aseguraban el perímetro.
El incidente ocurre en un momento especialmente delicado para la seguridad presidencial. Dentro de la Casa Blanca se desarrollaban reuniones de alto nivel entre Trump y varios funcionarios en medio de negociaciones relacionadas con el régimen de Irán, un contexto que elevó la alerta de las agencias de inteligencia estadounidenses.
La situación también revive la preocupación por la seguridad del mandatario republicano, quien, desde su regreso a la Casa Blanca, ha enfrentado tres presuntos intentos de asesinato, según reportes oficiales.
Además, este nuevo episodio ocurre apenas semanas después del tiroteo registrado durante la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca en el Hotel Washington Hilton, donde Trump, la primera dama Melania Trump y el vicepresidente JD Vance tuvieron que ser evacuados de emergencia junto a altos funcionarios del gobierno.
Mientras avanzan las investigaciones para determinar las motivaciones del atacante, el nuevo episodio armado vuelve a poner bajo presión al sistema de seguridad estadounidense y reabre el debate sobre la creciente violencia que rodea la política en Estados Unidos.
