A través de resolución se establece el programa de incentivo al almacenamiento de arroz, poniendo fin a un mes de tensiones y conflictos entre los arroceros y el Gobierno.


En un intento por resolver la tensión y conflicto que ha persistido entre los arroceros y el Gobierno durante el último mes, el Ministerio de Agricultura publicó una resolución que detalla el funcionamiento del incentivo para el almacenamiento de arroz. La cartera ha destinado este año un presupuesto de $25.000 millones para dicho programa, con el objetivo de proporcionar estabilidad y apoyo a los productores de este importante cultivo.
Según lo establecido en la resolución, el pago a los beneficiarios será de $39.900 por tonelada almacenada, por un período máximo de tres meses. La entrega de incentivos se llevará a cabo durante el segundo semestre del año, hasta el 31 de diciembre de 2023, o hasta agotar los recursos, lo que ocurra primero. En esta ocasión, se tiene previsto apoyar un volumen máximo de 170.000 toneladas almacenadas, distribuidas en 100.000 toneladas para los productores de arroz y 70.000 toneladas para los compradores.
El incentivo para el almacenamiento de arroz ha sido una fuente recurrente de conflicto entre los arroceros y el Gobierno. El programa es esencial para los productores, ya que les permite mantener un precio estable para su producción y hacer frente a la demanda del mercado en momentos de escasez.
La resolución también incluye la fijación de un precio de compra de referencia para aquellos productores que participen en el programa de incentivos para el almacenamiento de arroz. Según Rafael Hernández Lozano, gerente de Fedearroz (Federación Nacional de Arroceros), los productores han solicitado al Gobierno un precio de alrededor de $220.000 por una carga de 125 kilos de paddy verde. Sin embargo, el Ministerio ha determinado que el precio máximo, que varía según el área de producción, será de $211.000.