El presidente Nicolás Maduro anuncia la activación de la Milicia Nacional Bolivariana ante el aumento de la presencia militar estadounidense en el Caribe.
En un mensaje contundente desde la activación de la Milicia Nacional Bolivariana (MNB), el presidente venezolano, Nicolás Maduro, advirtió que Venezuela podría entrar en una fase de lucha armada si Estados Unidos decide emprender una agresión militar contra el país. Según Maduro, la nación suramericana se encuentra actualmente en una etapa de resistencia política y comunicacional, pero está lista para avanzar hacia una defensa armada organizada y masiva.
La declaración se produce en medio de una escalada sin precedentes en el mar Caribe, donde Estados Unidos ha desplegado una fuerza considerable que incluye buques de guerra, un submarino nuclear y miles de soldados en operaciones antinarcóticos cerca de las aguas venezolanas. El mandatario venezolano calificó esta concentración militar como la “mayor amenaza en 100 años” para América Latina.
Maduro subrayó que, ante cualquier ataque, Venezuela declararía una “república en armas”, movilizando a millones de ciudadanos a través de la Milicia Nacional Bolivariana. Este plan contempla un entrenamiento intensivo de la población para defender la soberanía nacional y la integridad territorial frente a lo que considera una amenaza externa.
La tensión se intensificó el 2 de septiembre, cuando Estados Unidos llevó a cabo un ataque en aguas del mar Caribe contra una lancha rápida que, según Washington, transportaba drogas desde Venezuela. El operativo, realizado con un misil disparado desde un dron o un helicóptero, dejó 11 muertos, identificados por Estados Unidos como miembros del grupo criminal Tren de Aragua, catalogado como organización terrorista.
Caracas denuncia que esta acción, junto con el despliegue de armas y fuerzas estadounidenses, constituye una agresión directa que viola tratados internacionales como el Tratado de Tlatelolco, que prohíbe el uso de armas nucleares en la región. Por ello, el gobierno venezolano ha solicitado la intervención de organismos multilaterales como la CELAC y la ONU para buscar una solución diplomática a la crisis.
Mientras la comunidad internacional observa con preocupación, Venezuela refuerza su preparación militar y política, anunciando que está dispuesta a defender su territorio y soberanía por todos los medios disponibles.

