Lo que comenzó como una intensa campaña de búsqueda terminó convirtiéndose en una dolorosa tragedia para una familia y toda una comunidad educativa en el sur de Bogotá. Las autoridades confirmaron el hallazgo del cuerpo sin vida del docente Kevin Santiago Ángel, quien llevaba varios días desaparecido tras salir de un gimnasio en la localidad de Kennedy.
El profesor, de 31 años, había sido visto por última vez el pasado 20 de mayo, luego de terminar su jornada laboral y dirigirse, como de costumbre, a realizar actividad física. Desde entonces, familiares y amigos emprendieron una desesperada búsqueda que mantuvo en alerta a habitantes de Kennedy y Bosa.
La noticia golpeó fuertemente a sus seres queridos este lunes 25 de mayo, cuando fueron informados de que el cuerpo del docente había ingresado días atrás al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses para los respectivos procedimientos forenses.
Un caso rodeado de interrogantes
Hasta el momento, las autoridades mantienen bajo reserva varios detalles relacionados con el hallazgo. La familia asegura que aún desconoce en qué lugar exacto fue encontrado Kevin Santiago y cuáles fueron las circunstancias de su muerte.
El padre del profesor indicó que este martes deberán acudir a la Fiscalía General de la Nación para recibir información oficial sobre el avance de las investigaciones y conocer nuevos elementos del caso.
Uno de los aspectos que más preocupa a los investigadores es la desaparición de la motocicleta en la que el docente se movilizaba el día en que fue reportado como desaparecido, vehículo que todavía no aparece.
Dolor en las aulas y en la comunidad
La muerte de Kevin Santiago ha causado conmoción entre estudiantes, compañeros y vecinos de Bosa, donde era reconocido por su trabajo como profesor de informática y tecnología en el colegio distrital Atalaya.
Horas antes de confirmarse la tragedia, allegados al docente realizaron una velatón y un plantón exigiendo acciones urgentes por parte de las autoridades. La comunidad educativa mantenía la esperanza de encontrarlo con vida, pero el desenlace terminó llenando de luto al sector.
Quienes lo conocieron lo describen como un hombre dedicado a la enseñanza, cercano a sus alumnos y comprometido con su labor educativa.
Exigen respuestas y justicia
La familia afirmó que Kevin Santiago no había mencionado amenazas, problemas económicos o situaciones extrañas antes de desaparecer. Por eso, hoy piden que la investigación avance rápidamente y permita esclarecer qué ocurrió realmente.
Su madre, Martha Garzón, hizo un llamado urgente a las autoridades para que el caso no quede en el olvido y se identifique a los responsables si detrás de la muerte del docente existió algún hecho criminal.
El caso vuelve a generar preocupación en Bogotá por los episodios de desapariciones y violencia que afectan a distintas localidades de la capital, mientras familiares de víctimas reclaman respuestas más rápidas y efectivas por parte de las autoridades.


